viernes, 30 de octubre de 2009

¡¡Están locos estos romanos!!




Hemos celebrado el 50 cumpleaños de Astérix y Obélix en el colegio. Los alumnos más pequeños (de infantil a cuarto) han realizado sus pertinentes dibujos sobre el tebeo de Uderzo y Goscinny y los mayores (quintos y sextos) han elaborado unos libros con imágenes, dibujos y pasatiempos sobre el tema. Hemos adornado las paredes del cole y hemos visto alguna que otra película de dibujos animados donde hemos disfrutado con las pócimas del druida Panoramix, hemos visto jugar al pequeño Idéfix y hemos reido con las aventuras de Obélix y Astérix, los romanos, Cleopatra, el César y demás personajes.

¡¡FELICIDADES, amigos galos!!

¡Hasta otra, por Tutatis!

DOUCEUR

jueves, 8 de octubre de 2009

A Federico



ES VERDAD

¡Ay qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!

Por tu amor me duele el aire,
el corazón
y el sombrero.

¿Quién me compraría a mí
este cintillo que tengo
y esta tristeza de hilo
blanco, para hacer pañuelos?

¡Ay qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!


ENCUENTRO

Ni tú ni yo estamos
en disposición
de encontrarnos.
Tú... por lo que ya sabes.
¡Yo la he querido tanto!
Sigue esa veredita.
En las manos
tengo los agujeros
de los clavos.
¿No ves cómo me estoy
desangrando?
No mires nunca atrás,
vete despacio
y reza como yo
a San Cayetano,
que ni tú ni yo estamos
en disposición
de encontrarnos.

Federico García Lorca

En el 73 aniversario de su fusilamiento.

Douceur



martes, 6 de octubre de 2009

LUNA LLENA


"Era tarde, demasiado tarde para ella y, no obstante, seguía observando la luna allí arriba, tan llena como jamás la había visto antes. Pensaba que incluso desde aquella altura, la luna le concedería un último deseo y no se cansaba de observarla, esperando así ser complacida. Estaba ensimismada, olvidando casi todo a su alrededor. No tenía consciencia para nada más. Quería perderse con sus pensamientos, donde fuera... eso no era importante. Necesitaba encontrar algo de luz, necesitaba que parte de esa luz que emanaba de la preciosa y redonda luna llegara a ella y alumbrara sus ideas. Pero sabía que eso era imposible, que la luna no permitiría que ese inmenso resplandor del que disfrutaba aquella noche fuera compartido con nadie. Y siguió observando y se sintió feliz por poder, al menos, contar con su mágica visión. Pero algo la devolvió al mundo real, algo que la hizo estremecer y comprender que más allá de la desilusión, más allá de la tristeza y el desencanto, hay siempre un motivo para seguir adelante...Y fue la luna quien se lo confesó..."

Hoy ha habido una impresionante luna llena por aquí...
Con cariño, Douceur.