martes, 21 de septiembre de 2010

Mi otro yo...digo Blog ; )

Bueno, lo prometido es deuda. Ya está funcionando el otro blog que acabo de crear, dirigido sobre todo a mis alumnos de francés para que puedan practicar, aprender y divertirse con esta lengua extranjera. Aunque cualquiera puede echar una ojeada (con o sin dulzura) y opinar lo que vea conveniente.

Os dejo el enlace Amuse toi en français .

Saludos.

Douceur.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Vuelta a lo ya vivido

A veces, al menos a mí me pasa, nos dejamos llevar en nuestro día a día por todo lo que supone la ACTUALIDAD, lo MODERNO, lo TECNOLÓGICO,... y todas las manifestaciones que de estos términos derivan. Y muy a menudo nos olvidamos (quizás a propósito por no sentirnos fuera de onda) de lo que fue, de aquello que nos hizo vibrar en otra época ya pasada y no por ello menos importante, de aquellas sensaciones, de aquella música que antes oíamos y que sentimos como desfasada o que ya no suena igual por haberla oído tantas veces...

Valga esta pequeña entrada de hoy para reivindicar el valor de aquello que ya pasó y especialmente hablo hoy de la música. Cuando era joven (más todavía...jeje), solía escuchar música más tranquila, en español la mayoría de las veces (sabiendo así qué nos estaban diciendo), romántica, sentimental... También es cierto que no siempre le apetece a una escuchar música así, dependiendo sobre todo del estado de ánimo, pero sí sentíamos cómo alimentábamos nuestro espíritu con buenas vibraciones, con buenos sentimientos cuando con nuestros walkmans nos dejábamos llevar por esas melodías, pensando en la persona que ocupaba nuestros pensamientos, por quien latía nuestro corazón...

Me llamaréis cursi, da igual, pero no estaría mal oír de vez en cuando algunos de aquellos sonidos, algunos de aquellos boleros, de aquellas baladas para bailar pegados (como diría Sergio Dalma) o simplemente para regalarnos el oído y como digo, el espíritu, tan alocado en estos tiempos.
Os dejo con una canción de Tamara (no es mi cantante favorita, pero en esta ocasión me ha llegado), llamada "No quiero nada sin ti".

NO QUIERO NADA SIN TI, Tamara.

Por cierto, me vais a permitir que me autofelicite por ser ésta mi entrada número 50. Cuando empecé a escribir la primera entrada de este blog, veía muy lejos este número. Pero bueno, aquí está.

Douceur

domingo, 12 de septiembre de 2010

¡¡A madrugar, chic@s, que mañana empieza el cole!!

Hoy quiero dejar aquí un saludo muy especial a mis alumn@s a los que dejé de ver en el mes de junio y que mañana vuelven al cole. Imagino que andarán nerviosos por la vuelta a todo, a los libros nuevos, a ver a los compañeros, por compartir aula, exámenes, juegos y profesores.

Pues eso, a irse temprano a la cama esta noche que mañana nos espera a todos un día lleno de emociones cuando menos y ninguno querrá llegar tarde, ¿verdad?

Con ganas de veros a todos, os dejo un beso enorme y un muuuy buenas noches.

P.D.: por cierto, estoy elaborando un blog diferente donde tendréis la posibilidad de aprender francés y dejar vuestros comentarios como lo veníais haciendo aquí. Como sé que sois muy participativos en este tipo de páginas, me he animado a dedicaros ese otro blog de temática más didáctica (concretamente en cuanto al idioma que yo imparto).

Cuando lo tenga más avanzado, os daré la dirección.

Gros bisous et à demain!!

Douceur

Un simple TE QUIERO

"¿Por qué no me he atrevido a decírselo? -se preguntaba a cada instante desde que él se marchó.
Habían pasado juntos un tiempo muy especial, lleno de sonrisas, de abrazos, de emoción, de entendimiento mutuo y de felicidad y con muchos menos alicientes, en otras ocasiones, ella se había lanzado a decir esas palabras que tanta importancia tienen para ella.
Sin embargo, quizá por eso mismo, quizá porque en otras ocasiones no había sido correspondida de igual modo, en este momento, habiéndose sentido tan feliz con él, no era capaz aún de expresar esas dos palabras.
Para ella era muy fácil decir TE QUIERO a sus amigos y a sus familiares por un pequeño instante regalado en que ella se sentía agusto y feliz con esas personas...
Y ahora no había sido capaz, y él se había marchado, y seguía pensando que no tenía que haber dudado, que tenía que haber expresado, sin temor alguno, lo que él le había hecho sentir... Pero ya no había ocasión para hacerlo cara a cara como a ella le hubiese gustado.
Sólo deseaba volver a confiar en las personas, borrar lo que en cierta ocasión le habían dicho ("Aún no estoy preparado para decirte que te quiero" ¡Cobardes!) y pensar que esta vez sí era real, ese te quiero por decir sería correspondido y se sentiría cómoda pronunciando esas hermosas palabras.

A pesar de todo, en su corazón se habían grabado unas palabras que momentos antes de su despedida, él le había dedicado y que ya había oído de sus labios alguna otra vez. Recordaría hasta su próximo encuentro: "Me encantas. Mucho". "

Buen inicio de curso y de vuelta a la rutina a tod@s.
Yo ya estoy de vuelta.
Como siempre, con cariño, Douceur.