miércoles, 18 de octubre de 2017

Dosis

(...) Y la vida continúa. Y la gente evoluciona. Y se vuelve a las viejas aficiones. Y se cambia de opinión. Y se mantienen las buenas amistades (incluso se amplían), aquéllas que han estado siempre. Y se retoma el hilo de nuestra vida con fuerza, con energía renovada, con diferente ilusión que es a fin de cuentas lo que mueve todo. Habiéndonos alimentado durante este largo letargo de buenas dosis de confianza en una misma, a base de dolorosas situaciones, de caer y volver a levantarse, de caer y volver a levantarse y de ser capaz de mirar atrás y verse abajo, cabizbaja y luego arriba, mirando al frente, encarando la vida con valentía, sacudiéndose el polvo de las caídas, de los momentos oscuros... Gracias a lecturas enriquecedoras y sanadoras. Una buena dosis además de preciosas palabras de apoyo, cariño, amor, empatía, solidaridad de hermosas personas, muy válidas y especiales que tienen el don de saber reconfortar cuando se pierde la esperanza. Esa pequeña mariposa tatuada que me ayuda a asociar la partida con la transformación, con la certeza de que no se acaba del todo, de que se sigue estando, bajo otro estado, pero ESTANDO.

Buenas dosis, por otro lado, de buena música, de esa que apacigua el dolor del alma cuando ésta no deja de gritar; de momentos de meditación que no hacen más que conocernos a nosotros mismos y ser conscientes del dolor sentido pero al mismo tiempo también del aprendizaje, consecuencia del mismo y con el que al final aprendes a convivir.

Siendo más yo que nunca; evitando situaciones y personas que no aportan más que ruido (a menudo literalmente) a mi vida. Buscando tranquilidad, sosiego, paz, conversaciones enriquecedoras aunque humildes y sencillas, llenas y no vacías. 

Aprendiendo a valorar lo que tienes y a no quejarme de lo que ya no está sin que por ello me olvide un sólo día de ellos. Eso es y será inevitable. Como dice Albert Espinosa, llevo trocitos de la vida de los que ya partieron en mi interior, conmigo.

El valor de la sonrisa de mis seres queridos más cercanos, su coraje y su fuerza de voluntad (conjuntamente hemos hecho aún más piña si cabe) son mi mejor terapia, el mejor aliciente para seguir dando pasos hacia adelante. Y así seguiré, así seguiremos. Aferrándome a la vida, agradeciéndole todo lo que tengo. 

Tratando de ofrecer, ahora sí, UNA VERSIÓN RENOVADA DE MÍ MISMA.


Douceur

lunes, 16 de octubre de 2017

Cien

"Ante un lienzo en blanco me siento como si estuviera frente a un precipicio ", dijo hace unos días en una entrevista Carlos Pardo, pintor murciano. Del mismo modo me siento yo ante esta página en blanco en mi ordenador, después de unos meses convertidos en años sin proyectar mis pensamientos aquí, en mi querido blog.

Un blog que me ha acompañado varios años y en el que he dejado constancia de mis vivencias, de mis sueños, del conocimiento de personas (todas valiosas por algún u otro motivo) que han pasado por mi vida este tiempo, de amarguras, de esperanzas, de ilusiones, de proyectos, de amistad, de amor, de lágrimas, de poesías, de felicitaciones, de mensajes de alumnos, de textos limitados, etc. Un blog, el mío, que cumple hoy con ésta 100 entradas.

Animada por un amigo que por aquel momento también tenía un blog y conociendo mi inquietud por la escritura, por la necesidad de expresar por escrito cualquier tema, cualquier situación o pensamiento, me inicié en esto de los blogs. Y fui escribiendo, de todo un poco, lo que me apetecía, porque realmente me he sentido cómoda con mi blog, con lo que publicaba y me comentábais, pudiendo desahogarme en ocasiones, agradeciendo en otras, simplemente expresando objetivamente en otras varias, no escribiendo en muchos meses pero sabiendo que ahí estaba mi blog "esperándome" pacientemente a que tuviera algo que contar, algo que transmitir...

¿Que si se me ocurre hacer algo especial por ser ésta la entrada número cien? ¿Quizá publicarlas en un libro...? Esta fue la idea que tuve hace unos meses ya y que llegué incluso a comentar a mi hermano por primera vez. Quizá por eso, porque en cierto modo estoy en deuda con él, me anime a llevarla a cabo...

Douceur