"¿Por qué no me he atrevido a decírselo? -se preguntaba a cada instante desde que él se marchó.
Habían pasado juntos un tiempo muy especial, lleno de sonrisas, de abrazos, de emoción, de entendimiento mutuo y de felicidad y con muchos menos alicientes, en otras ocasiones, ella se había lanzado a decir esas palabras que tanta importancia tienen para ella.
Sin embargo, quizá por eso mismo, quizá porque en otras ocasiones no había sido correspondida de igual modo, en este momento, habiéndose sentido tan feliz con él, no era capaz aún de expresar esas dos palabras.
Para ella era muy fácil decir TE QUIERO a sus amigos y a sus familiares por un pequeño instante regalado en que ella se sentía agusto y feliz con esas personas...
Y ahora no había sido capaz, y él se había marchado, y seguía pensando que no tenía que haber dudado, que tenía que haber expresado, sin temor alguno, lo que él le había hecho sentir... Pero ya no había ocasión para hacerlo cara a cara como a ella le hubiese gustado.
Sólo deseaba volver a confiar en las personas, borrar lo que en cierta ocasión le habían dicho ("Aún no estoy preparado para decirte que te quiero" ¡Cobardes!) y pensar que esta vez sí era real, ese te quiero por decir sería correspondido y se sentiría cómoda pronunciando esas hermosas palabras.
A pesar de todo, en su corazón se habían grabado unas palabras que momentos antes de su despedida, él le había dedicado y que ya había oído de sus labios alguna otra vez. Recordaría hasta su próximo encuentro: "Me encantas. Mucho". "
Buen inicio de curso y de vuelta a la rutina a tod@s.
Yo ya estoy de vuelta.
Como siempre, con cariño, Douceur.
Habían pasado juntos un tiempo muy especial, lleno de sonrisas, de abrazos, de emoción, de entendimiento mutuo y de felicidad y con muchos menos alicientes, en otras ocasiones, ella se había lanzado a decir esas palabras que tanta importancia tienen para ella.
Sin embargo, quizá por eso mismo, quizá porque en otras ocasiones no había sido correspondida de igual modo, en este momento, habiéndose sentido tan feliz con él, no era capaz aún de expresar esas dos palabras.
Para ella era muy fácil decir TE QUIERO a sus amigos y a sus familiares por un pequeño instante regalado en que ella se sentía agusto y feliz con esas personas...
Y ahora no había sido capaz, y él se había marchado, y seguía pensando que no tenía que haber dudado, que tenía que haber expresado, sin temor alguno, lo que él le había hecho sentir... Pero ya no había ocasión para hacerlo cara a cara como a ella le hubiese gustado.
Sólo deseaba volver a confiar en las personas, borrar lo que en cierta ocasión le habían dicho ("Aún no estoy preparado para decirte que te quiero" ¡Cobardes!) y pensar que esta vez sí era real, ese te quiero por decir sería correspondido y se sentiría cómoda pronunciando esas hermosas palabras.
A pesar de todo, en su corazón se habían grabado unas palabras que momentos antes de su despedida, él le había dedicado y que ya había oído de sus labios alguna otra vez. Recordaría hasta su próximo encuentro: "Me encantas. Mucho". "
Buen inicio de curso y de vuelta a la rutina a tod@s.
Yo ya estoy de vuelta.
Qué bonito Carmen, como me he emocionado porque a mi también me ha pasado eso en alguna ocasión, y no nos atrevemos a volver a pronunciar esas palabras por miedo al dolor de no ser correspondido, de volver a repetir un fracaso, y se queda dentro de nosotros prisionero, amordazado, deseando ser libre de nuevo sin miedo.
ResponderEliminarTe felicito de nuevo. Besos!
¿Por qué no te animas a escribir tú también? Haríamos unos blogs muy parecidos tú y yo, jejeje. Ya sea por las experiencias vividas, ya sea porque somos sensibles, no sé.
ResponderEliminarEn parte me alegra saber que no soy la única a la que le pasa este tipo de cosas. Pero ya sabemos que la vida tiene eso, dolor, alegrías, sorpresas, enseñanzas... Me gusta eso de SER LIBRE DE NUEVO. ¡¡¡Anímate a escribir!!!
Me alegra mucho verte de nuevo por aquí.
Douceur
Un relato muy bonito como sacado del cine (con diez o quince lineas mas Almodovar te saca un drama de oscar) y seguro que las partes implicadas, por lo que se aprecia en el texto deben ser felices uno al lado del otro. Por cierto deberias escribir con lo que ocurra, ya que el desenlace debe de ser bonito. Un saludo. VOLVERE
ResponderEliminarBueno, ya veré si escribo el desenlace o no, según me diga la protagonista de la historia...
ResponderEliminarUn saludo, aunque no sepa quien eres. Y gracias por escribir.