lunes, 3 de octubre de 2011

One life

Cierro los ojos, me dejo llevar confundiéndome bajo las notas dulces de la música que suena en los altavoces de mi ordenador... ("One life" de James Morrison). Al entornar mis párpados, mi cuerpo se estremece recordando las diferentes conversaciones mantenidas hace apenas unos minutos con ciertos amigos. Amigos de diferentes épocas y muy diversas formas de ver y entender la vida. Y se mezclan imágenes, recuerdos, risas... de un ayer lejano y muy presente al mismo tiempo con las risas, los lamentos tal vez, los diferentes tonos de las vocecillas de mis alumnos, tan pequeños este año. Toda esta mezcolanza me hace ser consciente de tantas sensaciones vividas últimamente y por vivir en un futuro no muy lejano...

Adaptación, dificultad, trabajo, deseos, conversaciones, relaciones sociales, relaciones no tan sociales, sueños, esperanzas, ilusión, agradecimiento, lágrimas de emoción, añoranza por un tiempo ya pasado que guardo tan presente en mi corazón...

Y así voy, matizando mi vida, dándole los colores y los olores y los sonidos que requiere cada instante de la misma, según me dicta el corazón. ¿He llorado? Sí, a menudo. ¿He reído? Sí, algo menos que he llorado, aunque me esfuerzo por hacerlo más cada día, dándole la satisfacción al alma de verse dichosa con una sonrisa externa. ¿He disfrutado con todos los cambios actuales? Sí, y lo seguiré haciendo cada vez más consciente cuanta más adaptación haya a mi alrededor. ¿He vivido, en definitiva? Sí, cada segundo de cada lágrima que he vertido, de cada risa manifestada y con cada suspiro de satisfacción, sí. HE VIVIDO y estoy viviendo intensamente, como a mí me gusta...

Gracias por seguirme aquellos que lo hacéis.

Para Carolina, una de esas amigas de la infancia (con quien he mantenido una agradable conversación esta noche) que me dice con alegría que vuelve a nuestra tierra después de años lejos.

Y a Snow, a ver si consigo que se anime y vuelva a ser ocurrente, irónico y dulce como antes.

Dulces sueños.
Douceur.

3 comentarios:

  1. Nadie dijo que hacerse mayor fuese fácil y tampoco nadie mencionó que hacerse mayor conlleva el tomar decisiones importantes.
    Infinidad de personas hubiesen deseado haber enriquecido sus almas con sólo la mitad de experiencias que tú sola has vivido, y digo almas sí, porque hay sensaciones que no se pueden guardar en otro sitio que ese, y por eso son tan mágicas....sólo las puedes sentir, imaginar, recrear en tu mente como un tímido reflejo que sale de algún punto cercano e intangible de tu corazón y viaja hasta el cerebro para hacerte recordar que ese momento fue tuyo. Sentir que has vivido, vives y te queda mucho por descubrir.
    Amiga mía, mucha gente te envidiaría... lloraría cien lágrimas por cada lágrima que derramaste, derramaría cada sonrisa de sus bocas en el cubo de las lamentaciones por vivir sólo una décima parte de lo que has vivido. Y es que, amiga mía, date por persona dichosa, por cada amigo que has hecho en tu largo camino, por cada sonrisa que has regalado en cada rincón de tu Región o, simplemente, date por dichosa por haber conseguido llenar tu vida con multitud de matices...hay muchos que pintan con brocha a un solo color, mientras, tú usas un fino pincel con una paleta de colores como de dulzura desprendes.
    La vida crece entre los matices, no lo digo yo, pero sigue creciendo, porque con lo grande que eres, aun eres demasiado pequeña como para dejar el museo de tu vida sin más lienzos que colgar.

    http://www.youtube.com/watch?v=cNeG5FUE6oI

    Un fuerte abrazo.

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  2. Errata: 2 y 3 línea. "decisiones importantes" no, "decisiones sencillas". A estas horas se me apagan muchas luces de las pocas que me quedan.

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  3. Bueno...preciosa respuesta. Me has emocionado.
    Las palabras ya no llenan, como dice Maldita Nerea en esta canción que parece escrita precisamente para esta entrada. Así que, un GRACIAS se me queda pequeñito.

    Cuídate.

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