
Pasa veloz el tiempo. Pasan las horas, los días, las semanas, los meses... Nosotros también pasamos veloces al compás de estos momentos, al mismo tiempo y al mismo ritmo. No podemos ni debemos hacer nada para evitar el fugaz paso de la vida. Es así, nos viene dada de este modo, implacable.
Hace tres meses y un poco que miraba hacia adelante afrontando nuevos retos y nuevos horizontes en mi vida. Cambios en muchas facetas vitales que están costando como cada nuevo cambio, como cada nueva experiencia y aventura que comienza. Desánimo, vista atrás recordando lo que dejaba, momentos de desilusión, de querer abandonarme para que la suerte me guiara donde ella deseara, sin voluntad de querer acompañarla...
Pero de eso hace ya un tiempo, el suficiente como para haberme adaptado, habituado y amoldado a las nuevas circunstancias y vivencias que el destino me tenía (y me tiene) reservadas. En este tiempo de vaivenes, de momentos de diferentes colores y matices varios, siento una vez más que me siento capaz de continuar con la ilusión y energía que siempre me han acompañado de la mano y espero me la sigan cogiendo.
Quiero dedicar esta entrada (quizás la última de este precioso año que se marcha) a los compañeros/as del colegio Alemán donde estudié y pasé unos maravillosos años como así me han hecho recordar en la cena que tuvimos hace unos días. Necesito darles las gracias por esos momentos y por aquéllos otros que vivimos hace 21 años y que en este último encuentro hemos recordado tan especialmente y con tanto cariño.
Y como digo quizá sea la última entrada que escriba este 2011 que está siendo un año intenso, con momentos agradables, despedidas y bienvenidas a varios aspectos de mi vida: compañeros, alumnos, familia que ahora no veo tan a menudo (pero que guardo en mi corazón) y compañeros, alumnos, amig@s nuevos, ciudades diferentes y otra parte de mi familia que de tan cerca me acompañan ahora, estos días, estas semanas, estos meses...
Aprovecho para desearos a todos los que me seguís (gracias Bea por comentarme en la cena que me sigues y que te gusta mi blog), una FELIZ NAVIDAD y una magnífica entrada de AÑO NUEVO.
Con cariño, Douceur.
Hace tres meses y un poco que miraba hacia adelante afrontando nuevos retos y nuevos horizontes en mi vida. Cambios en muchas facetas vitales que están costando como cada nuevo cambio, como cada nueva experiencia y aventura que comienza. Desánimo, vista atrás recordando lo que dejaba, momentos de desilusión, de querer abandonarme para que la suerte me guiara donde ella deseara, sin voluntad de querer acompañarla...
Pero de eso hace ya un tiempo, el suficiente como para haberme adaptado, habituado y amoldado a las nuevas circunstancias y vivencias que el destino me tenía (y me tiene) reservadas. En este tiempo de vaivenes, de momentos de diferentes colores y matices varios, siento una vez más que me siento capaz de continuar con la ilusión y energía que siempre me han acompañado de la mano y espero me la sigan cogiendo.
Quiero dedicar esta entrada (quizás la última de este precioso año que se marcha) a los compañeros/as del colegio Alemán donde estudié y pasé unos maravillosos años como así me han hecho recordar en la cena que tuvimos hace unos días. Necesito darles las gracias por esos momentos y por aquéllos otros que vivimos hace 21 años y que en este último encuentro hemos recordado tan especialmente y con tanto cariño.
Y como digo quizá sea la última entrada que escriba este 2011 que está siendo un año intenso, con momentos agradables, despedidas y bienvenidas a varios aspectos de mi vida: compañeros, alumnos, familia que ahora no veo tan a menudo (pero que guardo en mi corazón) y compañeros, alumnos, amig@s nuevos, ciudades diferentes y otra parte de mi familia que de tan cerca me acompañan ahora, estos días, estas semanas, estos meses...
Aprovecho para desearos a todos los que me seguís (gracias Bea por comentarme en la cena que me sigues y que te gusta mi blog), una FELIZ NAVIDAD y una magnífica entrada de AÑO NUEVO.
Con cariño, Douceur.
Preciosas palabras las que dedicas abriendo tu corazón, brindando la oportunidad de recordarte, conocerte mejor y poder sentirnos cerca y al mismo tiempo orgullosos de tener alguien como tu entre una de esas personas que ocupan un lugar privilegiado en el corazón, Feliz Navidad
ResponderEliminarGracias, Carri.
ResponderEliminarSon palabras sencillas, humildes que salen de dentro porque tienen que salir y porque tengo a mi alrededor a gente que merece mucho la pena y que me hace la vida más alegre e interesante.
Gracias de nuevo por tu comentario. No sabes la ilusión que me hace que me leáis.
Nos vemos pronto.
Salu2.
Siempre nos tendrás aquí, al alcance de la mano. Hacer posible cosas como este reencuentro que habéis (hemos) vivido es lo que hace grande a este invento del "interné".
ResponderEliminarAbrazos y besos para todos (especialmente para tí Douceur) y Felices Fiestas.
Bienvenido, Jose Antonio.
ResponderEliminarGracias por tu comentario. Es cierto, aunque no sé si es verdad que "interné" (como tú dices) hace grande a lo demás o viceversa. En cualquier caso, cualquier evento de esta magnitud es muy bienvenida.
Gracias por leerme.
Besos.
Bonjour Douceur,
ResponderEliminarTe sigo desde hace poco y me gusta como expresas lo que sientes.
Encantado y gracias.
Bonjour, mon ami.
ResponderEliminarGracias por tu comentario y por seguir mi blog, aunque sea desde hace poco.
Enchantée moi aussi.