
De aniversario estamos este año 2012. Celebramos el 50º aniversario del nacimiento de las cintas de cassette. ¿Quién no ha tenido una en sus manos? La gente más joven la habrán tenido en sus manos y se habrán preguntado: "Y esto, ¿cómo se usa? En la Play3 no cabe..."
Lo cierto es que pienso en una cinta de cassette y se me vienen varios recuerdos a mi cabeza, así como varios títulos de cintas que he tenido en mi casa de pequeña y que habré escuchado cientos de veces. Algunas más que otras, desde luego.
Sin ir más lejos, he tenido (y creo que sigo guardándolas), cintas de Alejandro Sanz, Danza Invisible, Mecano, Queen, OMD, Sandra y CCCatch (éstas dos últimas una por una cara y la otra por la otra cara, jejej)... Sin embargo, de las que mejor recuerdo guardo son las cintas que tenía (¡originales!) de Pet Shop Boys. O bien conseguía algo de dinero para comprármelas o bien me las regalaban. Parecerá una tontería pero me encantaban estos dos ingleses, además de gustarme físicamente (sobre todo uno de ellos: Neal Tennant), me gustaban y me siguen gustando cómo cantan, las canciones... ¡Me sabía hasta las letras en inglés! Pero es que le daba la vuelta a la misma cinta así como 5 veces seguidas. En mi casa ya estaban algo hartos de escuchar siempre lo mismo.
Me quedo con algunas imágenes propias y típicas de este magnífico invento: cuando se atascaba la cinta propiamente dicha, utilizábamos el dedo meñique para desenredarla y cuando no podíamos, ahí estaba el bolígrafo BIC para meterlo con el diámetro exacto y empezar a girar hasta conseguir llegar al extremo de la cinta donde estaba liada o torcida... Una odisea pero qué buena imagen a fin de cuentas.
Pero no todas las cintas que teníamos en casa eran originales. ¡Qué va! Esas eran las menos (eran caras para nosotros). Las mejores eran aquéllas llenas de canciones grabadas de la radio, o de programas enteros, o conciertos que se retransmitían en determinadas cadenas musicales sobre todo. Tú comprabas la cinta virgen (de 60 o de 90 minutos, no veas) y cuando el locutor anunciaba la siguiente canción, ahí estabas tú, sobre aviso, con el dedo puesto sobre el REC para asegurarte de que no metían ningún anuncio de por medio ni él hablaba para interrumpir. Cosa harto difícil porque lo hacían adrede, creo yo... Jejeje.
Para terminar, me quedo con las voces que rodean a las cintas también. En mi caso, si mi hermano estaba cerca del radio cassette donde esta la cinta en cuestión y se había terminado la cara A, yo le pedía a voces: "Ignacio, ¿puedes darle la vuelta a la cinta, porfa?" Y si era la de los Pet Shop Boys, él respondía: "¿Otra vez la misma cinta? Madre mía..."
En fin, buenos recuerdos.
Felicidades a la cinta de cassette.
Lo cierto es que pienso en una cinta de cassette y se me vienen varios recuerdos a mi cabeza, así como varios títulos de cintas que he tenido en mi casa de pequeña y que habré escuchado cientos de veces. Algunas más que otras, desde luego.
Sin ir más lejos, he tenido (y creo que sigo guardándolas), cintas de Alejandro Sanz, Danza Invisible, Mecano, Queen, OMD, Sandra y CCCatch (éstas dos últimas una por una cara y la otra por la otra cara, jejej)... Sin embargo, de las que mejor recuerdo guardo son las cintas que tenía (¡originales!) de Pet Shop Boys. O bien conseguía algo de dinero para comprármelas o bien me las regalaban. Parecerá una tontería pero me encantaban estos dos ingleses, además de gustarme físicamente (sobre todo uno de ellos: Neal Tennant), me gustaban y me siguen gustando cómo cantan, las canciones... ¡Me sabía hasta las letras en inglés! Pero es que le daba la vuelta a la misma cinta así como 5 veces seguidas. En mi casa ya estaban algo hartos de escuchar siempre lo mismo.
Me quedo con algunas imágenes propias y típicas de este magnífico invento: cuando se atascaba la cinta propiamente dicha, utilizábamos el dedo meñique para desenredarla y cuando no podíamos, ahí estaba el bolígrafo BIC para meterlo con el diámetro exacto y empezar a girar hasta conseguir llegar al extremo de la cinta donde estaba liada o torcida... Una odisea pero qué buena imagen a fin de cuentas.
Pero no todas las cintas que teníamos en casa eran originales. ¡Qué va! Esas eran las menos (eran caras para nosotros). Las mejores eran aquéllas llenas de canciones grabadas de la radio, o de programas enteros, o conciertos que se retransmitían en determinadas cadenas musicales sobre todo. Tú comprabas la cinta virgen (de 60 o de 90 minutos, no veas) y cuando el locutor anunciaba la siguiente canción, ahí estabas tú, sobre aviso, con el dedo puesto sobre el REC para asegurarte de que no metían ningún anuncio de por medio ni él hablaba para interrumpir. Cosa harto difícil porque lo hacían adrede, creo yo... Jejeje.
Para terminar, me quedo con las voces que rodean a las cintas también. En mi caso, si mi hermano estaba cerca del radio cassette donde esta la cinta en cuestión y se había terminado la cara A, yo le pedía a voces: "Ignacio, ¿puedes darle la vuelta a la cinta, porfa?" Y si era la de los Pet Shop Boys, él respondía: "¿Otra vez la misma cinta? Madre mía..."
En fin, buenos recuerdos.
Felicidades a la cinta de cassette.
Douceur.