domingo, 26 de febrero de 2012

Para dos chicas especiales (para que se lo crean...)

Espero no ser muy repetitiva en cuanto al asunto de esta nueva entrada. Pido perdón si así es pero debo escribirla, es necesario hacerlo saber. Este tipo de situaciones son las que tienen que tener siempre una cabida (inexcusable) en cualquier blog, en cualquier publicación, en cualquier artículo, en cualquier anuncio... Porque es tan grande el poder de las palabras, el tono con el que se digan, la amabilidad implícita, la intención de las mismas. Y es que me han regalado uno de los mejores presentes que podían ofrecerme: un instante de felicidad inimaginable sólo a través de unas palabras. Increíble, ¿no?

No hace ni un minuto que he terminado de hablar por teléfono con otra persona especial (¡qué suerte la mía de rodearme de tantas!) que ha conseguido llenar mi corazón de serenidad, alegría, paz... Una paz tan difícil de alcanzar y tan fácil con la voz de MªCarmen, mamá de Cristina...

Permíteme que te dedique esta entrada hoy. No te he pedido permiso pero no creo que te moleste este pequeño homenaje que hoy te ofrezco de este modo mío.

He hablado contigo tantas veces como dedos tiene una mano y tienes el mágico don de embriagar el ambiente de dulzura, armonía y suavidad; cariño y voz cándida, llena a su vez de magníficos sentimientos, esos que sólo tu hija y tú sois capaces de expresar y que tanto escasean en estos momentos, como hemos comentado hace un instante.

¡Qué afortunada me siento por haberos conocido y poder hablar con vosotras! Con la madre y la hija porque pertenecéis al grupo de personas que, sin hacer ruido,pasais por esta vida dejando tal huella especial...

La vida la hace especial la gente especial como vosotras.
Con cariño
Douceur.

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