Cuando han pasado casi 365 días de que nuestras vidas cambiaran drástica y radicalmente, aún me resulta imposible hablar en pasado de mi ángel de la guarda.
Hoy, en clase de lengua, estábamos corrigiendo un ejercicio sobre 'he' y 'e' en el que aparecía la siguiente oración: 'Diego e Ignacio son primos'. Uno de mis alumnos ha preguntado qué nombre era Ignacio. Yo le he respondido que un nombre propio masculino. Y he añadido: 'Mi hermano se llama Ignacio', a lo que otro alumno ha apuntado: 'Seño, entonces se podría decir que Carmen e Ignacio son hermanos, ¿no?'. 'Sí, así es...'.
Douceur.

Muy bonito tita :)
ResponderEliminarGracias, preciosa.
ResponderEliminarQue bonito Carmen!
ResponderEliminarGracias, Cristina. Me alegra 'verte' por aquí. Cuídate.
ResponderEliminar