Paseando el sábado por las envolventes calles y paseos de este pueblo granadino, me sentí por un momento fuera de lugar. Sin embargo en esta ocasión la expresión fuera de lugar la utilizo en el sentido más literal, ni negativo ni positivo, sino sólo eso: fuera de aquí, en otro mundo, lejos de todo y de nada, sin preocupaciones, sin nada más que hacer que dejarse llevar, relajarse y sentirse parte íntegra de esa naturaleza que tantas maravillas nos ofrece y tan olvidada y desvalorizada tenemos.
El simple hecho de escuchar sólo el ruido del río atravesar el pueblo ya merece una llamada de atención. Y este año viene con tanta fuerza que el sonido se vuelve a veces ensordecedor, pero nunca molesto ni irritante. Todo lo contrario. El sonido del agua y el canto de los pájaros eran los únicos sones que se oían y los únicos que necesitaba escuchar para llenar mi pulmones de aire puro y buenas vibraciones.
No sé qué más puedo contaros, es difícil expresar con palabras lo que este mágico pueblo llamado Castril puede provocar en nosotros. Como muestra de la preciosidad del entorno de este pueblo, os dejo unas fotos que no quería dejar de compartir. ¡Qué menos! Pero os recomiendo encarecidamente una visita a este lugar de ensueño y no estoy exagerando si digo que el viaje mereció la pena.
Douceur.
El simple hecho de escuchar sólo el ruido del río atravesar el pueblo ya merece una llamada de atención. Y este año viene con tanta fuerza que el sonido se vuelve a veces ensordecedor, pero nunca molesto ni irritante. Todo lo contrario. El sonido del agua y el canto de los pájaros eran los únicos sones que se oían y los únicos que necesitaba escuchar para llenar mi pulmones de aire puro y buenas vibraciones.
No sé qué más puedo contaros, es difícil expresar con palabras lo que este mágico pueblo llamado Castril puede provocar en nosotros. Como muestra de la preciosidad del entorno de este pueblo, os dejo unas fotos que no quería dejar de compartir. ¡Qué menos! Pero os recomiendo encarecidamente una visita a este lugar de ensueño y no estoy exagerando si digo que el viaje mereció la pena.

Profe,son unas fotos muy fastinantes y bonitas.Yo también quiero hacer ese viaje a Andalucía o mas profundizado a Granada.¿Cómo se llama ese pueblo tan bonito y rodeado de naturaleza?¡¡¡Madre mía!!!Me imagino las playas de Andalucía.Es una lástima que no haya playa en Córdoba.Supongo que Andalucía es muy bonito.
ResponderEliminarBon weken
Quiero decir bon weekend
ResponderEliminarHola Álvaro.
ResponderEliminarPues sí, hay unas playas muy bonitas en Andalucía pero en tu querida tierra también las hay.
Este pueblo en concreto se llama Castril y no es costero. El agua que se ve es del río que lleva el mismo nombre que el pueblo (Castril). Es un pueblo de sierra, pues se encuentra en plena sierra de Castril, al norte de Granada. Y no está demasiado lejos. Así que cuando tengas oportunidad (aunque sea dentro de unos años), visítalo y quedarás maravillado como yo cuando lo vi por primera vez.
Bon weekend et à demain!!!
Pues la verdad es que aquí también hay playas muy bonitas.Ojalá,como tu dices dentro de unos años pueda visitar ese pueblo tan maravillado y que me maraville a mí.Entoces,¿cómo se llama el río de Castril.
ResponderEliminarEl río, como indico en la anterior entrada, también se llama Castril.
ResponderEliminarAu revoir, Monsieur!!