domingo, 3 de mayo de 2020

Diario de mi reclusión. Día 50. Dem

"Cuando el mago terminó de contar aquella preciosa historia, Mah se dio cuenta de que estaba completamente conmovida por lo que había escuchado sobre aquella hermosa mujer, Dem, con cuyas acciones consiguió brillar en su vida y hacer brillar la de los que tenía a su alrededor, a pesar de los dolorosos y difíciles combates en los que se vio obligada a pelear duramente.

En sus numerosas batallas aprendió vitales enseñanzas que afianzó la personalidad de Dem, y gracias a las cuales se alzó digna del amor y el respeto que muchos le profesaban.

De ese modo, frente a la injusticias de la vida Dem mostraba una inquebrantable fe.

Frente al dolor ella enseñaba su gran inteligencia emocional y empatía.

Frente al desánimo, la inquietud por saber y por aprender de otras personas que aportaban sin duda valiosas enseñanzas a su vida.

Frente a los ataques provenientes de ciertos ignorantes, ella mostraba su perdón y su saber estar.

Frente al desasosiego, la valentía y la tenacidad por seguir adelante.

Frente a la tristeza absoluta, su diaria lucha hacia adelante, deuda contraída con sus seres queridos.

Frente a la debilidad del prójimo, Dem manifestaba su consuelo y cercanía como mujer solidaria.

Frente a la pobreza del más necesitado, a su generosidad la ponía por delante.

A los fantasmas de su pasado les sacaba partido combatiéndolos con sabiduría.

Frente a la derrota emocional, ella utilizaba con maestría una resiliencia inusitada.

Frente a la incertidumbre, su fuerza interior y la esperanza se convertían en sus mejores aliadas.

Frente a los halagos recibidos, ella manejaba una magistral humildad.

Frente a las habladurías, una educada distancia y un gran desinterés.

Frente a la soberbia y la arrogancia de ciertas personas, Dem se refugiaba en su innata sencillez.

Elegante en su saber hacer frente a la vanidad de muchas otras.

Su paz interior sobresalía frente al ruido mundano.

Frente a las discusiones, su capacidad de comunicación.

Su enorme discreción frente a los aires de grandeza.

Una relajada y positiva actitud ante las vicisitudes de la vida.

Su agradable compañía ante la soledad del más decaído.

Sus ocurrencias para animar al triste...

Su gran bondad era la carta de presentación de Dem, mujer luchadora y entregada a sus seres queridos, familiares y amigos.

Esta historia y el ejemplo de superación llevado por bandera esta mujer durante toda su vida, fue lo que tanto valoró Mah de la especial historia de Dem.

Emocionalmente inteligente, valiente, tenaz, luchadora, cercana, generosa, sabia, resiliente, fuerte interiormente, positiva (o posimista, término que ella misma inventó), esperanzada, ávida lectora, humilde, sencilla, discreta, comunicativa, prudente, cariñosa, ocurrente, graciosa, empática… 

Así era Dem".

Así ES mi madre, en quien me he inspirado para escribir este relato.


Y en este número de días que llevamos confinados, llevamos contadas cincuenta jornadas, decido dejar aquí mi blog. Creo que es un buen número para parar. Dejaré de hacerlo a diario pero no dejaré de escribir.

Gracias, queridos amigos, amigas lectoras por haber llegado hasta aquí leyendo todas y cada una de mis entradas durante todo este tiempo y por vuestros comentarios, la mayoría por privado. Habéis sido mi gran aliciente para escribir estos días. 

Ánimo y a salir reforzados de estos tiempos tan raros.


Hasta pronto.

Douceur.

2 comentarios:

  1. Qué preciosa tu madre! Y aquí seguiremos leyendo tus entradas cuando sigas escribiendo como lo hemos hecho día a día contigo. Gracias porque ha sido de extraordinaria importancia ofrecernos y compartir tus pensamientos en estos tiempos tan raros. E.

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  2. Gracias, AMIGA. Me alegro de que así haya sido. Un abrazo de los nuestros ��❤️

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