sábado, 23 de mayo de 2020

Regalos


Viernes, 22 de mayo.

He recibido un regalo esta mañana. Un regalo en forma de canción. Una canción que me resulta tan especial como emotiva, tan esperable como única, igual de única que su creadora. Y mientras la escuchaba, me he dicho que tenía que dejar reflejado por escrito lo bien que me ha hecho sentir, por la canción en sí y su mensaje y por todos los momentos en los que he ido pensando mientras sonaban los acordes de su guitarra y su voz. Momentos que me están aportando magia, especialmente ahora que la sensibilidad está más presente que nunca en mi vida.

La canción es Este tren de nuestra querida manchega Rozalén, recién publicada y recién regalada muy oportunamente por un amigo que conoce algo mis gustos musicales, con quien compartí y disfruté (junto a otras amigas) de un súper concierto suyo. Siempre lo recordaremos como el concierto de la mojada, por el chaparrón que nos cayó aquella noche en Sevilla justo antes de empezar el mismo. Gracias Freddy.

Regalo también, sin ser ninguna fecha a celebrar (por eso es más especial si cabe), en forma de cojines con sendas mariposas impresas en ellos. Regalo en el que se refleja lo bien que me conoce mi gran amiga de la infancia. Gracias, Sensi.

Vídeos con mensajes de agradecimiento de alumnos y alumnas a nuestra labor, a nuestro “estar ahí” aunque sea detrás de una pantalla durante este tiempo de confinamiento, clases online, teletrabajo y plataformas digitales. Gracias, chicos. Gracias, chicas.

Atenciones por parte de amigos y familiares que preguntan por el estado de salud de mi madre. Gracias, Esther. Gracias, Mar. Gracias, Ana (a mis dos queridas Ana). Gracias, Mónica. Gracias, Carlos. Gracias, Manuel. Gracias, Salud. Gracias, Cristina (ma petite). Gracias, queridas vecinas. Gracias, a otros muchos y muchas.

Regalo en forma de mensaje de voz en Facebook de una de las niñas que conocí en Nepal en la casa de acogida. Con ella entendí el significado real de un sincero abrazo de agradecimiento. Gracias, Rina.

Detallazo enviado a través de la balada romántica Soledad cantada maravillosamente bonito por mi amigo desde que éramos niños y tenor desde hace unos años. Gracias, Carlos.

Regalo en forma de relatos escritos desde un trastero, que me permiten compartir con él ideas, sensaciones, momentos. Gracias, Diego.

Momentos regalados cuando la cercanía, la atención, la preocupación y especialmente la amabilidad con y por sus pacientes se convierten en la carta de presentación de la médico de familia de nuestro centro de salud. No puedo no emocionarme al pensar en una muy querida médico que nos dejó hace unos días y a quien vi reflejada en la actitud de esta otra profesional de la salud que atendió a mi madre esta semana. En su buen hacer y cercanía, aquí estabas tú. Gracias por tanto y tan hermoso, grabado en nuestro corazón para siempre, Verónica Vizuete.

Atendamos a las señales, como dice en su preciosa canción. Gracias por hacernos estremecer y sentir lo que sentimos con tu música. Es pura magia. Gracias, María Rozalén.

Qué hermoso puedo ver a través de vuestros ojos la vida


Douceur

2 comentarios:

  1. Gracias a ti, por todo lo que compartes, por tu aportación a nuestras vidas, por estar ahí con tanta generosidad como pocas personas tienen. Gracias por el regalo de La Amistad. Un abrazo. E.

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