
Que levante la mano quien no tenga amigos...
¿Alguien ha sentido alguna vez que la vida no sería igual de especial sin un buen amigo? Pues yo soy una de esas personas. En mi vida, ha habido épocas en las que he contado con mis amigos, sí. Sabía que estaban ahí pero quizá porque no he tenido grandes problemas, nunca he necesitado a ninguno de ellos de un modo más cercano, no sé si me explico.
Sin embargo, desde hace unos años, realmente sí he necesitado tener a alguien con quien compartir mis inquietudes, mis preocupaciones y mis alegrías, por supuesto. Y es entonces cuando valoras y agradeces tener a ese alguien especial que te echa una mano cuando ves que tu mundo se derrumba en algunas ocasiones.
Esta entrada está dedicada a mis amigos que, si soy sincera, puedo contar con los dedos de una mano. Pero en especial quiero dedicársela a Ana porque, aunque no lo crea, siempre tiene una bonita palabra que ofrecerte y un muy oportuno consejo para cualquiera de mis problemas. Me ha hecho conocer gente aquí, me hace sentir especial y querida. Y porque se emociona con mis preocupaciones y se alegra de mis alegrías. Siento que me entiende como si de mí misma se tratara. Y a Christian, porque puede llegar a ser muy empático, comprendiéndome a la perfección, llamándome en cualquier momento para sentir cómo me encuentro y haciéndome sacar esa sonrisilla que a menudo cuesta tanto esbozar.
Precisamente anoche terminamos él y yo nuestra conversación dedicándome esta preciosa frase que me hizo llorar y que quiero compartir con vosotros hoy: "Regálanos esa sonrisa preciosa mañana. Te mereces ser feliz y nosotros nos merecemos sentirte feliz."
Por vosotros, eso haré hoy. Porque la vida, en el fondo, es maravillosa.
A todos vosotros, mis amigos, con cariño.
DOUCEUR
¿Alguien ha sentido alguna vez que la vida no sería igual de especial sin un buen amigo? Pues yo soy una de esas personas. En mi vida, ha habido épocas en las que he contado con mis amigos, sí. Sabía que estaban ahí pero quizá porque no he tenido grandes problemas, nunca he necesitado a ninguno de ellos de un modo más cercano, no sé si me explico.
Sin embargo, desde hace unos años, realmente sí he necesitado tener a alguien con quien compartir mis inquietudes, mis preocupaciones y mis alegrías, por supuesto. Y es entonces cuando valoras y agradeces tener a ese alguien especial que te echa una mano cuando ves que tu mundo se derrumba en algunas ocasiones.
Esta entrada está dedicada a mis amigos que, si soy sincera, puedo contar con los dedos de una mano. Pero en especial quiero dedicársela a Ana porque, aunque no lo crea, siempre tiene una bonita palabra que ofrecerte y un muy oportuno consejo para cualquiera de mis problemas. Me ha hecho conocer gente aquí, me hace sentir especial y querida. Y porque se emociona con mis preocupaciones y se alegra de mis alegrías. Siento que me entiende como si de mí misma se tratara. Y a Christian, porque puede llegar a ser muy empático, comprendiéndome a la perfección, llamándome en cualquier momento para sentir cómo me encuentro y haciéndome sacar esa sonrisilla que a menudo cuesta tanto esbozar.
Precisamente anoche terminamos él y yo nuestra conversación dedicándome esta preciosa frase que me hizo llorar y que quiero compartir con vosotros hoy: "Regálanos esa sonrisa preciosa mañana. Te mereces ser feliz y nosotros nos merecemos sentirte feliz."
Por vosotros, eso haré hoy. Porque la vida, en el fondo, es maravillosa.
A todos vosotros, mis amigos, con cariño.
DOUCEUR
Hay una cita de Shakespeare (creo que es suya) que dice: "Los amigos que tienes y cuya amistad ya has puesto a prueba engánchalos a tu alma con ganchos de acero". O como se dice en mi pueblo, guárdalos como oro en paño.
ResponderEliminarGracias. Eso pretendo hacer y no lo hago de manera egoísta sino sabiendo que forman una parte muy importante de nosotros.
ResponderEliminarTe quiero, hermanito.
Cuídate.