domingo, 7 de abril de 2013

QUIERO CREER.

Quiero creer en la inocencia de un niño; quiero creer en la bondad; quiero creer en la existencia de una vida plena; quiero creer en los buenos sentimientos; quiero creer en ti; quiero creer en vosotros; quiero creer en las palabras dichas desde el corazón; quiero creer en la amabilidad; quiero creer en la emoción; quiero creer en la fantasía; quiero creer en la locura; quiero creer en la libertad; quiero creer en la satisfacción personal.

En la inocencia para seguir soñando sin que nada de la realidad te despierte preguntando qué estás haciendo.
En la bondad para confiar en la gente que nos rodea diariamente.
En la plenitud para sentirnos llenos de hermosura.
En los buenos sentimientos para poder expresarme con dulzura.
En ti para seguir luchando.
En vosotros para sentirme parte de un todo y colaborar.
En las palabras dichas desde el corazón para que éstas sean la guía de las buenas acciones.
En la amabilidad para contagiar asimismo de amabilidad.
En la emoción para vivir intensamente cada momento.
En la fantasía para inventar y disfrutar.
En la locura para dejarnos llevar sin tener que ver con los prejuicios y los qué dirán.
En la libertad para escribir mil cosas sin hacer, por eso, daño a nadie.
En la satisfacción personal para descubrir con los años que, sumado todo lo anterior, mi vida ha merecido la pena.


El sábado me sorprendí cuando el cajero que me atendió en una gasolinera se despidió de mí deseándome una buena tarde y un buen viaje. Me emocionó, ¿por qué no decirlo? Y no quisiera haberme emocionado: esos significaría que estas acciones están por todos lados cuando, por desgracia, no es así... Tuve la suerte de ser la destinataria de esa despedida.

Buena semana.
Douceur.

2 comentarios:

  1. Si, Carmen, yo también quiero creer...tenemos que creer.Un beso muy fuerte, guapa

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  2. Gracias, Mercedes.

    En tiempos de crisis como éstos,es lo que nos queda, ¿no? Creer, soñar...

    Un besito, guapa. Cuídate.

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