sábado, 23 de mayo de 2020

Regalos


Viernes, 22 de mayo.

He recibido un regalo esta mañana. Un regalo en forma de canción. Una canción que me resulta tan especial como emotiva, tan esperable como única, igual de única que su creadora. Y mientras la escuchaba, me he dicho que tenía que dejar reflejado por escrito lo bien que me ha hecho sentir, por la canción en sí y su mensaje y por todos los momentos en los que he ido pensando mientras sonaban los acordes de su guitarra y su voz. Momentos que me están aportando magia, especialmente ahora que la sensibilidad está más presente que nunca en mi vida.

La canción es Este tren de nuestra querida manchega Rozalén, recién publicada y recién regalada muy oportunamente por un amigo que conoce algo mis gustos musicales, con quien compartí y disfruté (junto a otras amigas) de un súper concierto suyo. Siempre lo recordaremos como el concierto de la mojada, por el chaparrón que nos cayó aquella noche en Sevilla justo antes de empezar el mismo. Gracias Freddy.

Regalo también, sin ser ninguna fecha a celebrar (por eso es más especial si cabe), en forma de cojines con sendas mariposas impresas en ellos. Regalo en el que se refleja lo bien que me conoce mi gran amiga de la infancia. Gracias, Sensi.

Vídeos con mensajes de agradecimiento de alumnos y alumnas a nuestra labor, a nuestro “estar ahí” aunque sea detrás de una pantalla durante este tiempo de confinamiento, clases online, teletrabajo y plataformas digitales. Gracias, chicos. Gracias, chicas.

Atenciones por parte de amigos y familiares que preguntan por el estado de salud de mi madre. Gracias, Esther. Gracias, Mar. Gracias, Ana (a mis dos queridas Ana). Gracias, Mónica. Gracias, Carlos. Gracias, Manuel. Gracias, Salud. Gracias, Cristina (ma petite). Gracias, queridas vecinas. Gracias, a otros muchos y muchas.

Regalo en forma de mensaje de voz en Facebook de una de las niñas que conocí en Nepal en la casa de acogida. Con ella entendí el significado real de un sincero abrazo de agradecimiento. Gracias, Rina.

Detallazo enviado a través de la balada romántica Soledad cantada maravillosamente bonito por mi amigo desde que éramos niños y tenor desde hace unos años. Gracias, Carlos.

Regalo en forma de relatos escritos desde un trastero, que me permiten compartir con él ideas, sensaciones, momentos. Gracias, Diego.

Momentos regalados cuando la cercanía, la atención, la preocupación y especialmente la amabilidad con y por sus pacientes se convierten en la carta de presentación de la médico de familia de nuestro centro de salud. No puedo no emocionarme al pensar en una muy querida médico que nos dejó hace unos días y a quien vi reflejada en la actitud de esta otra profesional de la salud que atendió a mi madre esta semana. En su buen hacer y cercanía, aquí estabas tú. Gracias por tanto y tan hermoso, grabado en nuestro corazón para siempre, Verónica Vizuete.

Atendamos a las señales, como dice en su preciosa canción. Gracias por hacernos estremecer y sentir lo que sentimos con tu música. Es pura magia. Gracias, María Rozalén.

Qué hermoso puedo ver a través de vuestros ojos la vida


Douceur

domingo, 3 de mayo de 2020

Diario de mi reclusión. Día 50. Dem

"Cuando el mago terminó de contar aquella preciosa historia, Mah se dio cuenta de que estaba completamente conmovida por lo que había escuchado sobre aquella hermosa mujer, Dem, con cuyas acciones consiguió brillar en su vida y hacer brillar la de los que tenía a su alrededor, a pesar de los dolorosos y difíciles combates en los que se vio obligada a pelear duramente.

En sus numerosas batallas aprendió vitales enseñanzas que afianzó la personalidad de Dem, y gracias a las cuales se alzó digna del amor y el respeto que muchos le profesaban.

De ese modo, frente a la injusticias de la vida Dem mostraba una inquebrantable fe.

Frente al dolor ella enseñaba su gran inteligencia emocional y empatía.

Frente al desánimo, la inquietud por saber y por aprender de otras personas que aportaban sin duda valiosas enseñanzas a su vida.

Frente a los ataques provenientes de ciertos ignorantes, ella mostraba su perdón y su saber estar.

Frente al desasosiego, la valentía y la tenacidad por seguir adelante.

Frente a la tristeza absoluta, su diaria lucha hacia adelante, deuda contraída con sus seres queridos.

Frente a la debilidad del prójimo, Dem manifestaba su consuelo y cercanía como mujer solidaria.

Frente a la pobreza del más necesitado, a su generosidad la ponía por delante.

A los fantasmas de su pasado les sacaba partido combatiéndolos con sabiduría.

Frente a la derrota emocional, ella utilizaba con maestría una resiliencia inusitada.

Frente a la incertidumbre, su fuerza interior y la esperanza se convertían en sus mejores aliadas.

Frente a los halagos recibidos, ella manejaba una magistral humildad.

Frente a las habladurías, una educada distancia y un gran desinterés.

Frente a la soberbia y la arrogancia de ciertas personas, Dem se refugiaba en su innata sencillez.

Elegante en su saber hacer frente a la vanidad de muchas otras.

Su paz interior sobresalía frente al ruido mundano.

Frente a las discusiones, su capacidad de comunicación.

Su enorme discreción frente a los aires de grandeza.

Una relajada y positiva actitud ante las vicisitudes de la vida.

Su agradable compañía ante la soledad del más decaído.

Sus ocurrencias para animar al triste...

Su gran bondad era la carta de presentación de Dem, mujer luchadora y entregada a sus seres queridos, familiares y amigos.

Esta historia y el ejemplo de superación llevado por bandera esta mujer durante toda su vida, fue lo que tanto valoró Mah de la especial historia de Dem.

Emocionalmente inteligente, valiente, tenaz, luchadora, cercana, generosa, sabia, resiliente, fuerte interiormente, positiva (o posimista, término que ella misma inventó), esperanzada, ávida lectora, humilde, sencilla, discreta, comunicativa, prudente, cariñosa, ocurrente, graciosa, empática… 

Así era Dem".

Así ES mi madre, en quien me he inspirado para escribir este relato.


Y en este número de días que llevamos confinados, llevamos contadas cincuenta jornadas, decido dejar aquí mi blog. Creo que es un buen número para parar. Dejaré de hacerlo a diario pero no dejaré de escribir.

Gracias, queridos amigos, amigas lectoras por haber llegado hasta aquí leyendo todas y cada una de mis entradas durante todo este tiempo y por vuestros comentarios, la mayoría por privado. Habéis sido mi gran aliciente para escribir estos días. 

Ánimo y a salir reforzados de estos tiempos tan raros.


Hasta pronto.

Douceur.

sábado, 2 de mayo de 2020

Diario de mi reclusión. Día 49. Púrpura

A un día de llegar a las cincuenta jornadas de cuarentena, viviendo un ligero desconfinamiento en nuestro país.

Hoy, aunque apenas se haya hecho referencia en los telediarios eclipsado como está todo por el tema que nos ocupa durante estas últimas semanas, se celebra el Día Mundial contra el Acoso Escolar. Fue establecido el dos de mayo de dos mil once por parte de asociaciones de padres y madres junto a diversas ONGs para concienciar a la sociedad de los peligros del bullying. Y aunque este problema social ha existido desde siempre, se ha venido agravando en los últimos años debido sobre todo al alcance de los niños y adolescentes a las nuevas tecnologías, redes sociales...que facilitan el maltrato al compañero. No todos los afectados tienen la misma capacidad de enfrentarse a estas horribles situaciones. No todos salen aprendiendo de la situación y sabiendo manejarla, por desgracia. En muchos casos el adolescente termina mostrando comportamientos característicos o con problemas de depresión, baja autoestima, la autolesión e incluso el suicidio.
CENTRO CONCERTADO I.C.E.D.E. ARANDA DE DUERO
Las armas más potentes para luchar contra este mal son la prevención, la educación y la concienciación. Por tanto es un asunto que nos compete a todos. 

Según la UNICEF uno de cada tres niños en todo el mundo sufre acoso escolar. 

El color del lazo que identifica esta lucha es el púrpura.

Echale un pulso al 'monstruo' del acoso escolar! - jupsin
Hasta mañana.

Douceur

viernes, 1 de mayo de 2020

Diario de mi reclusión. Dia 48. Trabajo

Seguimos todavía en estado de alarma en nuestro país desde hace ya cuarenta y ocho días, con sus correspondientes cuarenta y ocho tardes y cuarenta y ocho noches.

Día 1 de mayo, Día del Trabajo en una jornada atípica cuanto menos, sin manifestaciones convocadas por el día en cuestión, sin atascos en las principales autovías y autopistas nacionales en este fin de semana largo que ha caído este año, sin salidas hacia las segundas residencias, sin gente llenando nuestras queridas playas,... Hasta mañana, que será cuando ya se podrá salir respetando unos horarios de salidas para deportistas adultos, pequeños y mayores.

Días complicados los que se nos han echado encima a nivel económico a causa de la pandemia, principalmente para aquellas personas que están en situación crítica laboralmente hablando pues sólo se escuchan términos desesperanzadores como ERTE (con cierta suerte), cierre de empresas, ERES, terrorífica subida de la tasa del paro, situación laboral precaria, impuestos para autónomos, ayudas prometidas que al final no llegan... Fuerza y ánimo para esos colectivos más afectados.  

Os dejo con algunas de las citas sobre el trabajo que he encontrado por las redes y he seleccionado para vosotros.

Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida (Confucio).

Siempre que te pregunten si puedes hacer un trabajo, contesta que sí y ponte enseguida a aprender cómo se hace (Franklin D. Roosevelt).

Encuentra la felicidad en el trabajo o no serás feliz (Cristóbal Colón).

Trabaja en algo, para que el diablo te encuentre siempre ocupado (San Jerónimo).

Dichoso es aquel que mantiene una profesión que coincide con su afición (George Bernard Shaw).


Hasta mañana.

Douceur

jueves, 30 de abril de 2020

Diario de mi reclusión. Día 47. Pipas

Mientras esperamos que el ministro de sanidad comparezca y  nos aclare algo más las condiciones en las que se podrá salir a la calle pasado mañana, sábado dos de mayo, día en que compartirán espacio tanto los niños como el resto de ciudadanos, vamos terminando ya la jornada cuadragésimo séptima del estado de alarma en el que vivimos. Vamos terminando también otro mes, el mes de abril.

"De gustos sencillos", así me defino yo. El dicho ese de yo soy feliz con un paquete de pipas, en mi caso se cumple con total acierto. Y quien me conoce estará asintiendo mientras está leyendo esto. Sin ir más lejos ayer, me vi devorando un buen paquete de pipas mientras veía un rato la tele por la tarde. Fue uno de los pequeños placeres que estoy disfrutando estos días de encierro.

Y hablando de pipas, me acordé de un cortometraje con el mismo nombre que vi hace años y que me gustó. Y eso me ha llevado a buscarlo en la red para volver a verlo y me he encontrado con el siguiente blog de cine donde su autor, el guionista y director Álvaro Cuevas, nos hace una buena selección de cortos. Os paso el enlace por si os apetece ver algunos este fin de semana largo (como si los anteriores no se nos hubieran hecho largos también).

CORTOS. ÁLVARO CUEVAS

Yo me quedo sin duda con Cuerdas, Party Cloud, Pipas y Paperman.

Hasta mañana.

Douceur

miércoles, 29 de abril de 2020

Diario de mi reclusión. Día 46. Dieta

Una jornada más y ya vamos acercándonos a la número cincuenta. Con este número de entradas ya tendría escrita la mitad de mi segundo libro. Cincuenta días... Se dice pronto.

Pero empezamos ya a vislumbrar cierto rayo de luz al final de esta oscuridad que hemos vivido y aún estamos viviendo. Confiando en que todas las fases anunciadas ayer se vayan desarrollando con normalidad y vaya controlándose la epidemia a nivel sanitario, comenzaremos a ver ciertos avances en cuanto a salidas, vuelta a los trabajos aunque sea de manera progresiva, apertura de ciertos servicios sociales, establecimientos, restaurantes... Algo de esperanza, eso es lo que quiero transmitiros desde mi rinconcito esta tarde. Y por qué no, un soplo de optimismo y de aire fresco también.

Y relajémonos un poco, que tampoco pasará nada si no hacemos todo lo que nos planeamos que haríamos al comienzo de este estado de confinamiento: que si películas, que si libros, series, talleres de cocina, el aprender a tocar algún instrumento, que si ejercicio... Pongámonos a dieta de dietas (no sólo en ámbito culinario) como nos dicen Dry Martina y El Kanka en esta canción y démonos un respiro para sobrellevar más ligeramente el peso de lo que aún nos queda por caminar.

A DIETA DE DIETAS

Hasta mañana.

Douceur

martes, 28 de abril de 2020

Diario de mi reclusión. Día 45. Cuatro fases

Vamos por la cuadragésimo quinta jornada de este confinamiento que parece no tener fin.

Cuatro. Cuatro van a ser las fases para la desescalada (uno de los términos que más estamos escuchando últimamente) que acaba de anunciar el presidente Sánchez. Y no voy a detallar en qué van a consistir tales fases o momentos, no pretendo convertir mi blog en un noticiero ni aburrir a mis lectores con esta información que nos bombardeará a partir de esta tarde en adelante. Informados quedaremos de cualquier manera y por cualquier medio (aunque depende del medio elegido, estaremos informados o desinformados...).

Al final de estas fases, eso sí, nos habremos situaremos con casi total seguridad a finales del mes de junio, momento en el que si todo va bien a nivel de la epidemia, empezaremos a vivir esa "nueva normalidad" (otro de los términos nuevos que ya hemos agregado a nuestro vocabulario). Nueva normalidad...

Y entonces nos preguntaremos (si no lo hemos hecho ya): ¿Quién me ha robado el mes de abril? y tal y como está previsto, también esto de ¿y el de mayo? ¿Y el de junio?...


Hasta mañana.

Douceur








lunes, 27 de abril de 2020

Diario de mi reclusión. Día 44. Cicatrices

Bueno, seguimos adelante, un paso más hacia el final de este estado de confinamiento que nos regala con el de hoy cuarenta y cuatro días ya. Parece mentira que llevemos ya este número de jornadas metidos en casa, asumiendo lo inentendible y lo oscuro de esta situación.

Empieza la flexibilización de la cuarentena con la salida a la calle de los más pequeños intentando respetar la norma de los "tres unos": con un adulto, durante una hora y un kilómetro de distancia con respecto a la vivienda. Y ayer fue la primera vez que los peques pudieron disfrutar de este momento bajo la responsabilidad de sus familiares (padre, madre o familiar mayor de edad).

Y, bueno, por lo que hemos podido escuchar y ver en las noticias y por redes sociales, no todo fue como en un principio se pretendía. No se respetaron al 100% los distanciamientos sociales, ni los niños iban acompañados de un solo adulto, ni dejaron de tocarse los unos a los otros como si realmente el virus hubiese dejado de existir de la noche a la mañana. Hoy es el segundo día de salidas de este mismo grupo de población, y las sanciones que se van a llevar a cabo por incumplir las estrictas normas para poder realizar estos paseos van a ser más duras. Porque desde luego que así no, así no vamos bien. Y así no se podrá avanzar en recuperar la "normalidad" de una sociedad bastante castigada ya a todos los niveles por el daño causado por el Covid-19.

A partir del día dos de mayo, dentro del plan de desescalada previsto por nuestros dirigentes, las personas mayores podrán salir a dar un paseo con algún familiar con el que viva, manteniendo las distancias sociales como venimos haciendo este tiempo, y se podrá salir a hacer algo de ejercicio durante una hora. Lo interesante sería que no coincidieran estos tres grupos de población: niños, personas mayores y el resto de adultos haciendo deporte o haciendo uso de las instalaciones deportivas que hay dispuestas en muchos de los parques que conozco por mi zona, cercanos al paseo marítimo. Porque de lo contrario, volveremos a estar casi como al principio de declararse el estado de alarma, allá por el catorce de marzo... Y para determinados grupos sociales esta situación no puede extenderse mucho más allá, sobre todo para grupos sensibles y vulnerables por temas de discapacidad, enfermedades,...

Confiemos en la responsabilidad de cada ciudadano para llevar a cabo las medidas de seguridad establecidas por los expertos, y confiemos en la responsabilidad de los padres, encargados de hacerles cumplir a sus hijos esas mismas medidas al sacarlos a la calle en estas semanas.

Y que sean las menos posibles las cicatrices que este virus nos deje al final...


Hasta mañana.

Douceur

domingo, 26 de abril de 2020

Diario de mi reclusión. Día 43. Momentos

Bueno, vamos terminando una jornada más, la número cuarenta y tres y con ella la sexta semana de confinamiento. ¿Nos quedamos con unos momentos bonitos? Espero conseguirlo con esta entrada.

Desde hace varios años vengo llevando a cabo la tarea de, por la noche (me he dejado muy pocas sin hacerlo), escribir en una libretita destinada a ello el mejor momento del día. Ya sea una charla agradable, un café que me ha sabido a gloria, un comentario ocurrente de alguno de mis alumnos, una sonrisa, una vieja canción que me encanta y he oído azarosamente en la radio, el olor repentino a incienso, unas cuantas palabras amables, una nube en forma de corazón, una foto regalada por alguien especial, o un rayo de luz un día nublado. El momento bonito del día podía adoptar cualquiera de estas formas. Porque todos tenemos momentos de cierta desilusión, apatía o desánimo y frente a ellos, es bueno saber que existen momentos preciosos que nos aportan el aliento necesario para continuar y para darnos cuenta de que en esto consiste la vida. En saber capotear los primeros y dar mayor importancia a los segundos.

No hay día, por muy oscuro que fuera, que no contara con un momento hermoso. Confieso que ha habido noches en que me ha resultado casi imposible sacar ese momento. Pero siempre aparecía, por muy insignificante que fuera, siempre aparecía. Sólo me bastaba recordar a conciencia mi jornada y algún momento acababa difuminándose para poder dejar constancia de él en mi libreta. 

Hace cuestión de un mes, ya estábamos confinadas, escuché a Pablo Motos hablar de esta técnica en su programa. Bueno, la técnica era la misma, la finalidad era la misma también, pero no había que quedarse con un solo momento hermoso del día, ¡sino con cinco! Nos decía que si lográbamos llevar a la práctica esa tarea durante veintiocho días seguidos, acabaríamos incorporando esa costumbre como un hábito más en nuestra vida y nos dejaríamos llevar por lo hermoso que siempre hay a nuestro alrededor. 

Quise llevarlo a cabo porque, "total", me dije, "ya lo vengo haciendo". Aunque he de reconocer que me echó para atrás el que fueran cinco momentos, y más en las circunstancias en las que estamos, privados de relaciones sociales, trabajo, salidas... donde consideré que me costaría más obtenerlos.

Pero como buena géminis que soy (no me propongas un plan porque de un modo u otro trataré de ponerlo en práctica) empecé con este método el día veinticinco de marzo y terminé el veintiuno de abril. Todos y cada uno de esos días he logrado obtener cinco momentos bonitos. Y ahora, que ya no he de hacerlo por escrito, he podido seguir sacando momentos hermosos (no sé si cinco o tres o seis) cada día. E intento que estos momentos tengan más peso que los momentos menos hermosos que también tengo, por supuesto. 

Os invito a que si no conocíais esta sencilla pero efectiva práctica, intentéis llevarla a cabo porque te das cuenta poco a poco de que cambias la perspectiva en la forma de ver las cosas que nos suceden, los problemas que podemos tener a diario, la importancia que le damos a éstos y lo desatendidos que tenemos a esos bonitos momentos que nos suceden a diario. 



Bonita la gente cuando hay calidad. Bonita la gente que no se arrepiente.


Hasta mañana.

Douceur

sábado, 25 de abril de 2020

Diario de mi reclusión. Día 42. Echar de menos

Cuadragésimo segunda jornada de encierro forzoso.

A estas alturas del estado de alarma en el que vivimos actualmente, y en vistas de que al final somos seres de costumbres y terminamos haciéndonos en cierta forma a todos los cambios (forzosos o no), me hago la siguiente pregunta: ¿Qué echaré de menos de estas semanas de confinamiento? Porque al fin y al cabo no nos queda otra que sacar aspectos positivos del mismo si no queremos sucumbir en este día a día.

Lo primero que se me ha venido a la mente ha sido el silencio. Con lo mal que llevo tener que oír sin más remedio determinados ruidos, sé a ciencia cierta que echaré de menos el no escuchar más que lo inevitable. Pero no el provocado por el exceso de tráfico, los cláxones o el vocerío de determinadas personas. 

Otra de las delicias que estoy disfrutando estas semanas y que echaré de menos después es la suerte de compartir desayunos con mi madre no sólo los fines de semana. Y echar nuestras charlitas matutinas mientras nos tomamos nuestras tostadas y nuestros cafés.

El saber que puedes llamar a alguien y encontrarlo en casa o, al menos, sin planes de salir es algo que seguro que cuando pase todo recordaré con cariño.

Odio el fútbol y todo lo que le rodea y por ello estos días estoy disfrutando mucho de no ver nada relacionado con este deporte, ni noticias extensas (la sección de deportes tendría que denominarse fútbol a secas porque los demás deportes brillan por su ausencia) ni partidos retransmitidos por radio. Echaré de menos no ver ni escuchar nada relacionado con este asunto. 

Por contra, extrañaré no escuchar noticias como la que nos decían que a la costa malagueña se han acercado docenas de delfines y en ella también los flamencos han hecho escala en su trayecto migratorio. Algo que disfruto también es ver desde la ventana mi salón a más gaviotas que de costumbre sobrevolando nuestro barrio.

Ojalá se siga manteniendo la distancia social entre las personas en cualquier establecimiento como estamos haciendo ahora. Porque de lo contrario, también será algo que echaré de menos.

Y añoraré el gran número de actos solidarios a los que estamos asistiendo estas semanas. Estaría genial no echarlos de menos pues sería señal de que la solidaridad y la generosidad han venido para quedarse. 

Hasta mañana. 
Douceur 

viernes, 24 de abril de 2020

Diario de mi reclusión. Día 41. Esther Píscore

Como buena aficionada que soy a todo lo que tiene que ver con la lingüística (expresiones hechas, proverbios, metáforas, palíndromos y demás figuras literarias), ayer me entristeció conocer la noticia del fallecimiento de Marcos Mundstock, componente y narrador de las historias tan magistralmente cantadas y contadas por Les Luthiers.

Les Luthiers es ese grupo de músicos y humoristas argentinos que hacen de la palabra y la música un verdadero espectáculo. A ese espectáculo le suman instrumentos musicales clásicos y otros informales elaborados por ellos mismos a partir de elementos de la vida cotidiana. Precisamente a esta característica deben el nombre de Les Luthiers (vocablo francés que significa "creador y reparador de los instrumentos de cuerda"). Son muy conocidos en Argentina pero progresivamente han ido ganándose al público de países de habla hispana, entre ellos el nuestro. Tal ha sido su trayectoria que han recibido numerosos premios entre los cuales destacan el Grammy Latino especial a la Excelencia Musical en 2011; la Orden de Isabel la Católica en 2007 o el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2017 coincidiendo con sus cincuenta años de carrera.

Lo maravilloso de Marcos Mundstock (creador también del compositor musical Johann Sebastian Mastropiero) es que dotaba de un significado especial a las palabras, les confería dobles interpretaciones y les otorgaba un sentido peculiar con las que hacía las delicias de todos sus espectadores. Junto a él, claro, el conjunto del grupo al que pertenecía. Y lo lamenté porque para mí estas personas se convierten en ingenieros y creadores de arte con el lenguaje, maestros de la palabra. Ésta son algunas de sus célebres frases:

Yo conozco todo Shakespeare en inglés. No lo he leído porque no sé inglés, pero lo conozco.

Esto que acabamos de escuchar no solamente es verídico, sino que además es cierto.

Es muy fácil obrar mal y luego arrepentirse. Lo difícil es arrepentirse y luego obrar mal.

Hay que declarar que, si bien "homicida" es el que mata a un hombre, "regicida" el que mata a un rey, la palabra "suicida" no significa, como muchos creen, el que mata a un suizo; no, un "suicida" es aquel que se quita la vida a "sui" mismo.

En la mitología griega, están las musas, que son figuras que propician las artes. Hay muchísimas. Está, por ejemplo, la musa de la limpieza, la gamuza; la musa de los escarabajos, la escara-muza; la musa del queso, la musarela.


No sé si habéis tenido la ocasión de ver o escuchar algunas de sus numerosas obras. Sinceramente sentí mucho no haber podido ir a verlos el año pasado a Sevilla. En cualquier caso, no podía menos que dejar por aquí un par de ellas, dos de mis preferidas, con las que espero paséis un buen rato y os saque la misma carcajada que a tantos millones de personas ha sacado Marcos Mundstock junto con Les Luthiers. 


ESTHER PÍSCORE

LA BELLA Y GRACIOSA MOZA MARCHOSE A LAVAR ROPA.

No sería mal plan volver a ver algunas de sus obras y recordarle así durante este fin de semana.

Descansa ya MAESTRO, junto a otro de los componentes de Les Luthiers, Daniel Rabinovich, que nos dejó en 2015.

Hasta mañana.

Douceur


jueves, 23 de abril de 2020

Diario de mi reclusión. Día 40. Shakespeare, Cervantes, Inca Garcilaso de la Vega

Bueno, pues poco a poco hemos llegado a la jornada número cuarenta en este estado de alarma. Jornada cuyo número da nombre a la cuarentena y se supone que a partir de hoy se termina ésta, ¿no? Dijeron una cuarentena y ya hemos llegado al último día de lo que realmente se entiende como tal. En el sentido estricto del término, es el tiempo que comprende cuarenta días, meses o años (¿cuarenta meses? ¿cuarenta años? No quiero ni imaginar lo que sería una cuarentena de cuarenta meses).

Pero claro, va a ser que no se refiere a esta definición, sino a la que habla del aislamiento preventivo al que se somete por un período de tiempo por razones sanitarias a personas o animales. Claro, ahora sí... Y siendo así, tendremos que respirar hondo y seguir hacia adelante resguardaditos en casa con la esperanza y con la creencia de que todo irá bien al fin y al cabo, pues no queda otra.

En fin, en cualquier caso, la cuestión es que aquí seguimos confinados pero celebrando el Día Mundial del Libro este 23 de abril, como cada año desde que se celebrara la Conferencia General en la Unesco en París en 1995 donde se decidió rendir así un homenaje universal a libros y autores de esas fechas. Se estableció esa fecha para conmemorar que ese mismo día del año 1616 murieron tres escritores universales como son Cervantes, Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega. Aunque existen ciertos bailes de fechas debido a que no se tomaron como referencia los mismos calendarios (para unos fue el calendario juliano y para otros el calendario gregoriano).

Esta tarde terminaré con una lista de frases o citas extraídas de algunos de los libros que he ido leyendo durante varios años de mi vida y que, de un modo u otro, me marcaron. 

Tu vida, desde que empiezas a tener un cierto control sobre ella, es un conjunto de elecciones acertadas o equivocadas, pero elecciones al fin y al cabo (Matilde Asensi, en Iacobus).

Fue el principio de la mejor Navidad de todos los tiempos. Poco de comer. Nada de regalos. Pero había un muñeco de nieve en el sótano (Markus Zusak en La ladrona de libros).

¿No resulta fascinante que los nazis siempre consigan introducir la palabra "libertad" en su propaganda? / No sólo se había convertido en su amante en ese perdido rincón del mundo, sino también en alguien en quien había empezado a confiar. (Stieg Larsson en Los hombres que no amaban a las mujeres).

(...) en reuniones como ésta vienen a nuestra mente pensamientos tristes: el recuerdo del pasado, de la juventud, de los cambios, de rostros desaparecidos a los que echamos en falta esta noche. Nuestro viaje por la vida está jalonado de esos tristes recursos y, si tuviésemos que estar pensando en ellos todo momento, no encontraríamos el valor de acabar nuestra obra entre los vivos (Jorge Molist, en La Reina Oculta).

No es por el aspecto de la cara ni por la presteza del cuerpo por lo que se conoce la fuerza del corazón. / ... extendió las manos hasta tocar el vidrio, sabía que su imagen estaba allí, mirándolo, la imagen lo veía a él, él no veía a la imagen (José Saramago en Ensayo sobre la Ceguera).

Y termino con nuestro querido Don Quijote de la Mancha: La ingratitud es hija de la soberbia / El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho. / No desees y serás el hombre más rico del mundo.

¿Cuáles son vuestras citas o frases preferidas de los libros que hayais leído? Podríais dejar algunas por aquí... Yo os dejo mi escrito de hoy y una rosa en forma de canción aunque sean en el mar para celebrar San Jordi.

ROSAS EN EL MAR. AUTE

Hasta mañana.
Douceur





miércoles, 22 de abril de 2020

Diario de mi reclusión. Día 39. Olor a chocolate

Mi casa en este trigésimo noveno día de confinamiento huele a chocolate. 

¿Cómo recordaremos esta situación que estamos viviendo durante estos días dentro de unos meses? ¿Y dentro de unos años? 

Yo soy de las que piensan que cada experiencia vivida importante (porque lleve asociado un trauma, una desdicha, un momento inmensamente feliz, una buena noticia o una tristeza...) va siempre de la mano de una fotografía, de un aroma, de una música, de unas personas que estuvieron allí en ese momento... 

Habiendo pasado bastantes años ya, aún asocio el olor de un perfume a un determinado momento de mi vida; un paisaje a una determinada persona y un sabor a un viaje realizado hace mucho tiempo ya. Sin embargo, el aroma es el sentido que más me hace viajar a ese momento. De hecho, justo pocos días después de volver de Nepal este agosto pasado (me resistía a volverme a España, tantas fueron las experiencias vividas allí con los cinco sentidos) no podía tomarme aquí en casa el té Massala que me traje de allí porque me trasladaba a cualesquiera de los lugares que visité y la emoción y la melancolía me lo impedían... Misión imposible. De hecho, aún guardo un poco de éste y otros tés que compré allí y me hacen viajar de nuevo, sin moverme de casa, a este gran país de contrastes.

Para mí, que ignoro cómo funcionan las conexiones neuronales y las asociaciones que hace nuestro cerebro, es asombroso, es pura magia ver cómo en milésimas de segundos un olor me enseña una imagen tan nítida y tan real como si se tratara del momento actual, de una persona, de un momento, de una situación vivida anteriormente o de un viaje. Me ha resultado y me sigue resultando fascinante. 

Quizás por eso también dicen que hay que evitar pensar en momentos tristes o difíciles que hayamos sufrido porque el simple recuerdo de esos duros momentos nos generan las mismas sensaciones de pena, aflicción, soledad y pesadumbre que sentíamos en el momento que las vivíamos. 

Volviendo a la pregunta inicial de mi entrada de hoy, yo me pregunto (y creo conocer ya las respuestas) cuáles serán las imágenes que se me vendrán a la mente dentro de unos meses al recordar este estado de crisis mundial, en qué personas pensaré, qué sabores, qué músicas y, por supuesto, qué olores me harán recordar esto. Por lo pronto, el olor de hoy es el del chocolate (sin azúcar, claro) que mi madre ha hecho y que ha impregnado toda la casa como si de un dulce ambientador se tratara.

Pronto los abrazos y los besos, hasta que se calienten los huesos.


Hasta mañana. 

Douceur



martes, 21 de abril de 2020

Diario de mi reclusión. Día 38. Performances

Vamos avanzando en esta cuarentena, vamos avanzando este día treinta y ocho del estado de alarma en nuestro país. 

En esta trigésimo octava jornada de confinamiento, se celebra el día Mundial de la Creatividad y la Innovación, con el que desde el año dos mil uno (partiendo de la idea del diseñador publicitario Marci Segal), se pretende fomentar el pensamiento creativo y la creatividad personal de cada ciudadano a nivel mundial. 

El CAC (Centro de Arte Contemporáneo) de Málaga ha aprovechado este día para animar a la participación en dos performances curiosas cuanto menos por parte de dos artistas que tienen obras en la colección de dicho centro. Son actividades, ambas, que pueden realizarse en casa, en familia, con niños, individualmente, con adolescentes, con personas mayores...

La primera trata sobre la escritura introspectiva para liberar la mente y el cuerpo de ideas, emociones, sensaciones, miedos, fobias, sentimientos... y entender así el arte de escribir como un medio de liberación y de terapia en estos tiempos de coronavirus. Esta performance denominada Write it out es idea de la artista mallorquina Susy Gómez. Y éste que a continuación os dejo es el enlace donde expone cómo podemos participar en esta iniciativa. Merece la pena leerlo y por qué no llevarlo a cabo. 


La segunda performance la propone el artista e investigador catalán Marc Montijano a la que ha llamado El Abrazo y con ella nos ofrece la posibilidad de darnos uno en este tiempo donde se nos ha eliminado de nuestros hábitos más comúnmente utilizados sobre todo en países como el nuestro. ¿Y cómo? Por supuesto un abrazo virtual, pero con ciertas condiciones y requisitos: debes vestirte para la ocasión (vas a dar un primer abrazo después de cinco semanas y pico), elegante y colgando de los brazos varios pares de zapatos o zapatillas simbolizando el camino que debemos andar y que nos espera en adelante, y en pie, brazos abiertos, para entregar nuestro abrazo a las personas que no están cerca o a las que querríamos dar un abrazo en este momento. 


¿Os animáis, como yo, a hacer alguna? 


Hasta mañana.

Douceur.
         

lunes, 20 de abril de 2020

Diario de mi reclusión. Día 37. 20 de abril

Veinte de abril del noventa. Hola, chata, ¿cómo estás? ¿Te sorprende que te escriba? Tanto tiempo es normal.

Veinte de abril de dos mil veinte, ha llovido mucho desde aquel otro veinte de abril, han sucedido otras muchas cosas pero en ningún caso estábamos encerrados en casa durante más de cinco semanas (por ahora), treinta y siete jornadas, porque un virus desconocido proveniente de China nos mantiene ahora con el alma en vilo, privándonos de libertad de movimientos entre otros asuntos.

Aquel mil novecientos noventa cumplía yo catorce años, ni más ni menos. Plena adolescencia. Adolescencia feliz, como lo fue mi niñez; adolescencia vivida de manera diferente a la que se vive hoy en día. Diferente, ni mejor ni peor. Para mí fue una muy buena época de la que guardo unos recuerdos imborrables. 
Por aquel entonces, yo estudiaba  segundo de B.U.P. No se me olvidará ese año. Ni el trayecto que debía hacer cada mañana de ese curso por la avenida principal de mi pueblo para llegar al instituto, encontrarme por el camino con mis compañeros y hacer el camino juntos, dependiendo de la hora, claro. Había mañanas que tenía que acelerar el paso porque llegaba tarde y ya estaban todos en clase. Qué nervios cuando me encontraba en ese corto trayecto con el chico que me gustaba e íbamos juntos comentando el examen que teníamos aquel día y lo mal que nos caía aquella profesora o lo bien que explicaba aquel otro profesor, o el acento marcado sevillano que tenía nuestro profe de geografía e historia cuyo nombre no olvido (al igual que el de otros muchos profesores y profesoras). Recuerdo que la asignatura que peor se me daba era la física y la química. ¡Qué mal lo pasé ese curso con esta materia! No entendía por qué tenía que saberme la tabla periódica, la formulación o las reacciones químicas cuando yo no iba a estudiar una carrera de ciencias. Básicamente, que no me enteraba de nada, aunque finalmente la aprobé en junio. Y en las que mejor nota saqué fueron las asignaturas puramente de letras, claro. La lengua y literatura y el idioma, seguidas del latín que no se me daba mal tampoco.

Cómo olvidar a mis amigos de aquel momento, los vecinos de mi calle (en la calle pasábamos las horas. Son mis amigos, por encima de todas las cosas, como cantaba Eva Amaral), los compañeros que fueron del colegio de EGB y los demás del insti Manuel Reina, en Puente Genil, donde estudiábamos. Preciosos recuerdos, maravillosas personas con la mayoría de las cuales aún mantengo cierto contacto. 

Algunas de las muchas canciones que sonaban aquel año eran Vogue (Madonna), U Can´t Touch This (Hammer), Freedom (George Michael), More than Words (Extreme), I´m your baby tonight (Whitney Houston) o Historias de Amor (OBK) y Canta por mí (El Último de la Fila), para terminar con algo nacional.

Os dejo el enlace de la canción 20 de abril de Celtas Cortos, versión Covid-19 en la que han colaborado numerosos famosos, y a través de la cual podemos colaborar con la ONG Médicos Sin Fronteras en estos momentos de crisis.

20 DE ABRIL

Hasta mañana.

Douceur

domingo, 19 de abril de 2020

Diario de mi reclusión. Día 36. Kepa Amantegi

Hemos llegado a la trigésimo sexta jornada desde que se decretó el estado de alarma en nuestro país, tras dos prórrogas de la cuarentena inicialmente ordenada. Aunque acaba de anunciarse la tercera que nos obliga a seguir con el quédate en casa hasta el próximo diez de mayo. 

Ahora también se empieza a estudiar la flexibilización del confinamiento en algunos sectores y a sopesar la idea de dejar salir a la calle a los más pequeños, de manera consciente y adoptando al máximo todas la medidas de protección y de distanciamiento posibles. Y todo lo demás vendrá muy progresivamente. Ahora es cuando nos damos cuenta real de que esta crisis no nos abandonará mañana ni pasado ni el mes que entra; no se va a ir del mismo modo que ha llegado. Porque el Covid-19 ha venido para quedarse. Y no seremos los mismos tras esta crisis.

Confío en que los actos generosos y solidarios que estamos viendo y escuchando estas semanas también hayan llegado para quedarse cuando todo acabe. Estamos viendo cómo se reparte comida a personas sin hogar en distintas partes del territorio español aportando cada vecino algún alimento, recogiéndolo muchos de sus otros vecinos y haciéndoselo llegar a las familias con dificultades económicas o en riesgo de exclusión social. La condonación del alquiler es otra de las iniciativas que se está llevando a cabo por parte de los caseros a los inquilinos que, por circunstancias laborales en las que no reciben ingreso alguno en estas semanas, no pueden hacer frente al pago de la mensualidad. Luego están los médicos y los psicólogos que ofrecen servicios gratuitos ante la incertidumbre, el miedo y la ansiedad que pueden generar en muchas personas la actual situación...

Pero esta tarde de domingo quiero resaltar la noticia que esta mañana escuchaba en la radio y que no sé si conocéis. Kepa Amantegi es un taxista durangarra (de Durango) que ha acompañado en su taxi a una joven estudiante de Erasmus hasta la región italiana del Véneto, algo así como tres mil setecientos kilómetros, de manera totalmente altruista, tras haberse quedado tirada en el aeropuerto de Madrid-Barajas Adolfo Suárez. Tras sopesar cómo podía ayudar a esta joven estudiante y una vez gestionada una serie de permisos por parte de la Ertzaintza, se pusieron en camino.

La alegría de los padres de Giada, así se llama la chica, cuando llegaron a Montebello, al ver a su hija y el saber que había ayudado a una de las personas que están sufriendo de algún modo las consecuencias del coronavirus es lo que más le satisface a Kepa, el joven taxista. El dinero va y viene pero los hechos perduran en el tiempo.


LA CARRERA MÁS SOLIDARIA Y ESPECIAL DE KEPA AMANTEGI

Me ha parecido una hermosa noticia para terminar una semana más de confinamiento.

Me conmueve saber que en momentos de oscuridad, siempre hay personas capaces de brillar con sus valiosos gestos. Si estás nostálgico, dame tu mano y la sostendré, como nos dice Birdy en su canción.

PEOPLE HELP THE PEOPLE

Hasta mañana.

Douceur











sábado, 18 de abril de 2020

Diario de mi reclusión. Día 35. Resiliencia

En estos días de confinamiento, treinta y cinco ya, de reflexión, de mirar (y mirar-nos) hacia dentro y de entendernos como seres racionales que somos, nos preguntamos más a menudo si podremos (y hasta cuándo) sobrellevar esta situación y salir, además, fortalecidos de ella. Lo que viene siendo la resiliencia, en términos de la RAE. Ésta la define, más concretamente, como la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas. Según la psicología actual la resiliencia no es una cualidad innata, sino que se adquiere y se desarrolla a lo largo de la vida.

¿Somos resilientes? ¿Saldremos anímicamente consolidados y reforzados de esta crisis? Hay un artículo de Rosario Linares (psicóloga y psicoterapeuta) en su blog que nos habla de los doce hábitos de las personas resilientes. Os dejo enumerados estos hábitos y más abajo el enlace del artículo por si os apetece profundizar más en él y en sus palabras.

1. Son conscientes de sus potencialidades y limitaciones.
2. Son creativas.
3. Confían en sus capacidades.
4. Asumen las dificultades como una oportunidad para aprender.
5. Practican el mindfulness o conciencia plena.
6. Ven la vida con objetividad, pero siempre a través de un prisma optimista.
7. Se rodean de personas que tienen una actitud positiva.
8. No intentan controlar las situaciones, sino sus emociones.
9. Son flexibles ante los cambios.
10. Son tenaces en sus propósitos.
11. Afrontan la adversidad con humor.
12. Buscan la ayuda de los demás y el apoyo social.

El artículo termina hablando de la resiliencia en los niños, de quienes no podemos olvidarnos estas semanas de encierro y de aislamiento social, tan contraproducentes para su crecimiento y desarrollo afectivo emocional.


Hasta mañana.
Douceur



Diario de mi reclusión. Día 34. Jaquecas

La jornada de ayer, y escribo en pasado porque mis jaquecas constantes de estos días (especialmente fuerte la de ayer) no me dejan sentarme y teclear en mi rinconcito, no fue muy distinta a las treinta y tres que llevamos confinados. Porque la de ayer, queridos amigos lectores, por si habéis perdido la cuenta, fue la jornada número treinta y cuatro... Y seguimos sumando.

Sin embargo, hoy no quería dejar de escribir unas palabras, aunque sean pocas. Porque me apetece agradecer muy sinceramente a aquellos amigos y amigas que me preguntan si estoy bien cuando no escribo o me retraso en mi cita diaria con mi blog y con mis fieles seguidores. 

Especialmente a ellos (y de manera general a todos) quiero dedicar la canción que María Rozalén ha escrito durante estos días de confinamiento y que me conmovió ayer mientras la escuchaba. 

Somos aves enjauladas con tantas ganas de volar
que olvidamos que en este remanso también se ve la vida pasar.


Hasta luego, si mis migrañas me lo permiten.

Douceur

jueves, 16 de abril de 2020

Diario de mi reclusión. Día 33. Ojalá

Bueno, una jornada más y ya van treinta y tres de este obligado confinamiento. Y vendrán más pero cada día de más también será uno de menos, uno más cerca del final, de esa salida tan anhelada. Ojalá que esa lucecita al final del túnel de la que se habla tanto últimamente no esté tan lejana. Ojalá.

Ojalá es la palabra (interjección) propuesta hoy por la RAE en sus redes para compartir con sus seguidores. Del árabe hispánico law sá láh (si Dios quiere), ojalá expresa el vivo deseo de que suceda algo. Mis más vivos deseos expresados con un ojalá esta tarde son:

Ojalá mañana cayese hasta cero el número de fallecidos en esta pandemia.
Ojalá, cuando todo acabe, haya menos intolerancia e hipocresía entre las personas y valoremos lo realmente importante en la vida.
Ojalá seamos más conscientes de que la vida se nos va en un abrir y cerrar de ojos para así reconocer que hay que pensar menos y actuar más; para así decir con más frecuencia te quiero, gracias, perdóname o te echo de menos
Ojalá no olvidemos que no somos tan poderosos ni tan sabios como nos creíamos pues a la vista está que un virus, sí, un virus, algo intangible, algo etéreo e imperceptible, puede dar un terrible revés a nuestras vidas sin apenas posibilidad de reaccionar.
Ojalá todos estos mayores a los que se ha llevado por delante este maldito virus no hubieran tenido que marcharse sin la opción de una merecedora despedida de sus seres queridos.
Ojalá el ser humano sea más coherente y practique más el sentido común y la sensatez en sus actos a partir de ahora.
Ojalá aprendamos que todos los oficios son igualmente dignos, ya seas farmacéutica, agricultor, carnicera, cajero de un supermercado, veterinario, transportista, panadera, cuidador, amo de casa, educadora, médica o albañil.
Ojalá, cuando nos dejen abrir las puertas de nuestra casa, las personas salgamos a la calle vestidas de compasión, educación, humildad, afectividad, cercanía, respeto y demás valores olvidados hace mucho tiempo.
Ojalá no hubiésemos sufrido esta terrible situación. Pero ya que nada de esto es modificable, ojalá hayamos aprendido la lección de que este diminuto planeta azul no cuenta con recursos ilimitados para todos los millones de habitantes que alberga, y que necesitaba frenar y que necesitaba tomar aire para así ser valorado por los humanos como se merece.

Ojalá...


Hasta mañana.
Douceur

miércoles, 15 de abril de 2020

Diario de mi reclusión. Día 32. Sentirme como en casa

En este trigésimo segundo día de confinamiento, mientras seguimos viendo y escuchando cifras y más cifras, datos algunos esperanzadores y otros devastadores como el todavía elevado número de fallecidos por coronavirus, cientos de recomendaciones por parte de ciertas organizaciones, ciclistas que se saltan porque sí el estado de alarma, debates políticos absolutamente vacíos de contenido en los que predomina el sempiterno e improductivo ataque verbal sobre cualquier interés por dar una óptima solución a la grave crisis que estamos atravesando, personas que se ponen la mascarilla por sombrero, como si de un complemento de moda se tratara... bueno, pues mientras todo esto sucede en nuestro país estos días, yo, hoy, me refugio en la poesía. 

Quería compartir con vosotros este poema del uruguayo Mario Benedetti con el que me he topado esta tarde echando un vistazo a su obra. Me ha parecido, cuanto menos, oportuno por los tiempos que estamos viviendo... en nuestras casas.

ÉSTA ES MI CASA

No cabe duda. Ésta es mi casa
aquí sucedo, aquí
me engaño inmensamente.
Ésta es mi casa detenida en el tiempo.

Llega el otoño y  me defiende,
la primavera y me condena.
Tengo millones de huéspedes
que ríen y comen,
copulan y duermen,
juegan y piensan,
millones de huéspedes que se aburren
y tienen pesadillas y ataques de  nervios.

No cabe duda. Ésta es mi casa.
Todos los perros y campanarios
pasan frente a ella.
Pero a mi casa la azotan los rayos
y un día se va a partir en dos.

Y yo no sabré dónde guarecerme
porque todas las puertas dan afuera del mundo.

Y aunque ésta es mi casa detenida en el tiempo, confío en que este largo período en el que nos obligan a estar en ella, no nos haga dejar de utilizar la expresión de sentirme como en casa.

AT HOME. JON BRYANT

Hasta mañana.

Douceur



martes, 14 de abril de 2020

Diario de mi reclusión. Día 31. La otra cara del ser humano

Un mes y un día en estado de alarma. Treinta y un días desde que este virus nos hiciera a la fuerza cambiar nuestra manera de vivir o, mejor dicho, de sobrevivir y de protegernos de él, de algo que no vemos, que no tocamos ni olemos.

En estos tiempos que estamos viviendo se escuchan noticias, sucesos, actos relacionados con la solidaridad, la hermandad, la esperanza, las buenas acciones. Parece que en momentos como estos las personas sacan su parte misericordiosa y la ponen al servicio de los demás, del vecino, del enfermo, del que vive en soledad... Sin embargo, al igual que las monedas, el ser humano también cuenta con su otra cara, la parte menos humana y más insolidaria. 

Me entristece escuchar o leer noticias como las acontecidas estos últimos días relativas a ciertos ciudadanos con actitudes poco menos que ruines cuando increpan a su vecina por ser cajera de un supermercado, enfermera o médico sugiriéndoles que cambien de domicilio porque en ese bloque viven más personas y no quieren ser contagiadas por éstas. ¿Se puede ser más desagradecido y mala persona? Y no hablo ya del modus operandi: la manera más cobarde y despreciable es dejar la nota bajo la puerta de su vivienda, no dando la cara y volviendo con no sé qué conciencia a su casa. 

Quiero pensar, porque siempre lo he pensado así, que el ser humano es bueno por naturaleza. Lo que sucede es que esas acciones, aunque sean las menos numerosas, hacen más ruido que las buenas acciones. En cualquier caso, como esto no lo puedo cambiar, aprovecho mi blog para agradecer de nuevo a todos los trabajadores de cualquier rama y sector que hoy, a día catorce de abril de dos mil veinte, siguen saliendo a realizar su labor como siempre (y como nunca) para estar al servicio de los ciudadanos.


THANK YOU

Hasta mañana.

Douceur

lunes, 13 de abril de 2020

Diario de mi reclusión. Día 30. Besos

Treinta días llevamos ya confinados. ¿Nos hacemos premium? Como me sugería uno de los memes que me llegaban al móvil esta mañana.

Hoy quiero continuar con los Día Mundial de. Hoy, trece de abril, se celebra el Día Mundial del Beso. Dar un beso, qué paradoja actualmente. Ese acto que en estos tiempos nos prohíben realizar. El beso como manifestación de cariño, agradecimiento, amor, cercanía, consuelo, alegría... se convierte en ese preciado tesoro al que no podemos aspirar estas semanas, estos meses...

Se estableció este día mundial como resultado del largo beso dado por una pareja tailandesa en dos mil once para celebrar el Día de San Valentín. Fue el beso dado más largo del mundo y duró escasamente cuarenta y seis horas, veinticuatro minutos y nueve segundos. En dos mil trece esta misma pareja volvió a superar su propio récord estableciendo la nueva marca en cincuenta y ocho horas, treinta y cinco minutos y cincuenta y ocho segundos. Me quedo sin aliento solo de leerlo... 

Parece que el beso tiene su origen en la forma de alimentar los homínidos a sus crías, a través de la boca. Se piensa también en la lactancia como primer indicio del surgimiento de este acto. El beso después aparecería en La Odisea, con numerosos pasajes referidos a él; en la Biblia, con el simbólico Beso de Judas; para la cultura celta el dar besos se consideraba terapia medicinal y, por contra, en la época medieval era impuro besar a una doncella... Aunque los primeros vestigios, al parecer, se encuentran en La India, donde en algunos templos se han hallado distintas figuras talladas en piedra realizando esta práctica.

Y ya que de momento no podemos regalarnos ningún beso, yo os envío desde este pequeño rinconcito mío todos estos ósculos bajo la forma de manifestaciones artísticas.

Pinturas: Dans le lit de Toulouse Lautrec, The Kiss de Pablo Picasso, Los amantes de René Magritte.

Los amantes”, de René Magritte (1928). - líneas sobre arte

Esculturas: El beso de Auguste Rodin, The Kiss de Constantin Brancusi, El Beso de Yves Pires (inspirada en la pintura del mismo nombre de Gustav Klimt).

Música: A dónde irán los besos de Víctor Manuel, Bésame mucho de Luis Miguel (entre otros intérpretes), Kiss me de Sixpence none the richer, Besos de El Canto del Loco, Comiéndote a besos de Rozalén.

Libros: Besos de arena de Reyes Monforte, El beso azul de Jordi Sierra I Fabra, No llores por un beso de Mary Higgins Clark.

Besos de cine: de los cientos de besos famosos rodados en el cine, me quedo con el de Demi Moore y Patrick Swayze en la archiconocida Ghost.

¿Alguna otra sugerencia...?

Forjarán mi destino las piedras del camino.

UN BESO Y UNA FLOR

Hasta mañana.

Douceur