viernes, 24 de abril de 2020

Diario de mi reclusión. Día 41. Esther Píscore

Como buena aficionada que soy a todo lo que tiene que ver con la lingüística (expresiones hechas, proverbios, metáforas, palíndromos y demás figuras literarias), ayer me entristeció conocer la noticia del fallecimiento de Marcos Mundstock, componente y narrador de las historias tan magistralmente cantadas y contadas por Les Luthiers.

Les Luthiers es ese grupo de músicos y humoristas argentinos que hacen de la palabra y la música un verdadero espectáculo. A ese espectáculo le suman instrumentos musicales clásicos y otros informales elaborados por ellos mismos a partir de elementos de la vida cotidiana. Precisamente a esta característica deben el nombre de Les Luthiers (vocablo francés que significa "creador y reparador de los instrumentos de cuerda"). Son muy conocidos en Argentina pero progresivamente han ido ganándose al público de países de habla hispana, entre ellos el nuestro. Tal ha sido su trayectoria que han recibido numerosos premios entre los cuales destacan el Grammy Latino especial a la Excelencia Musical en 2011; la Orden de Isabel la Católica en 2007 o el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2017 coincidiendo con sus cincuenta años de carrera.

Lo maravilloso de Marcos Mundstock (creador también del compositor musical Johann Sebastian Mastropiero) es que dotaba de un significado especial a las palabras, les confería dobles interpretaciones y les otorgaba un sentido peculiar con las que hacía las delicias de todos sus espectadores. Junto a él, claro, el conjunto del grupo al que pertenecía. Y lo lamenté porque para mí estas personas se convierten en ingenieros y creadores de arte con el lenguaje, maestros de la palabra. Ésta son algunas de sus célebres frases:

Yo conozco todo Shakespeare en inglés. No lo he leído porque no sé inglés, pero lo conozco.

Esto que acabamos de escuchar no solamente es verídico, sino que además es cierto.

Es muy fácil obrar mal y luego arrepentirse. Lo difícil es arrepentirse y luego obrar mal.

Hay que declarar que, si bien "homicida" es el que mata a un hombre, "regicida" el que mata a un rey, la palabra "suicida" no significa, como muchos creen, el que mata a un suizo; no, un "suicida" es aquel que se quita la vida a "sui" mismo.

En la mitología griega, están las musas, que son figuras que propician las artes. Hay muchísimas. Está, por ejemplo, la musa de la limpieza, la gamuza; la musa de los escarabajos, la escara-muza; la musa del queso, la musarela.


No sé si habéis tenido la ocasión de ver o escuchar algunas de sus numerosas obras. Sinceramente sentí mucho no haber podido ir a verlos el año pasado a Sevilla. En cualquier caso, no podía menos que dejar por aquí un par de ellas, dos de mis preferidas, con las que espero paséis un buen rato y os saque la misma carcajada que a tantos millones de personas ha sacado Marcos Mundstock junto con Les Luthiers. 


ESTHER PÍSCORE

LA BELLA Y GRACIOSA MOZA MARCHOSE A LAVAR ROPA.

No sería mal plan volver a ver algunas de sus obras y recordarle así durante este fin de semana.

Descansa ya MAESTRO, junto a otro de los componentes de Les Luthiers, Daniel Rabinovich, que nos dejó en 2015.

Hasta mañana.

Douceur


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