Una jornada más y ya vamos acercándonos a la número cincuenta. Con este número de entradas ya tendría escrita la mitad de mi segundo libro. Cincuenta días... Se dice pronto.
Pero empezamos ya a vislumbrar cierto rayo de luz al final de esta oscuridad que hemos vivido y aún estamos viviendo. Confiando en que todas las fases anunciadas ayer se vayan desarrollando con normalidad y vaya controlándose la epidemia a nivel sanitario, comenzaremos a ver ciertos avances en cuanto a salidas, vuelta a los trabajos aunque sea de manera progresiva, apertura de ciertos servicios sociales, establecimientos, restaurantes... Algo de esperanza, eso es lo que quiero transmitiros desde mi rinconcito esta tarde. Y por qué no, un soplo de optimismo y de aire fresco también.
Y relajémonos un poco, que tampoco pasará nada si no hacemos todo lo que nos planeamos que haríamos al comienzo de este estado de confinamiento: que si películas, que si libros, series, talleres de cocina, el aprender a tocar algún instrumento, que si ejercicio... Pongámonos a dieta de dietas (no sólo en ámbito culinario) como nos dicen Dry Martina y El Kanka en esta canción y démonos un respiro para sobrellevar más ligeramente el peso de lo que aún nos queda por caminar.
A DIETA DE DIETAS
Hasta mañana.
Douceur
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