domingo, 5 de abril de 2020

Diario de mi reclusión. Día 22. The world is turning

Vigésimo segundo día de encierro. Parece que vamos a llegar (si no a superar) de verdad a los cuarenta días, para hacer honor a esa cuarentena que estamos manteniendo. 

Os dejo un segundo y cortito relato para esta tarde dominical con la que acabamos nuestra tercera semana de encierro.

"De pronto cayó en la cuenta de que, aunque no recordaba cuándo, ella había estado en ese sitio o así lo creía. Aquel lugar apacible, remoto, pintoresco, silencioso,... la trasladó por unos preciosos instantes a unos momentos de su vida en los que se había sentido inmensamente feliz y dichosa. Y no porque tuviera grandes cosas ni numerosos bienes materiales. Todo eso le sobraba. Siempre le había sobrado. 

Se sentía afortunada simplemente por contar consigo misma y ser capaz de apreciar lo que en aquel magnífico espacio natural estaba experimentando: el silencio sólo agradablemente invadido por el trino de los pajarillos, el sonido de las cascadas cercanas al derramar sus aguas cristalinas y ofrecer frescor a aquel paraje con tal encanto; el tacto que le ofrecía el acariciar y abrazar los árboles, como había leído en cierta ocasión según decía la silvoterapia, confiando en contagiarse así de la energía espiritual que los árboles le regalaban; la humedad, el rayo de sol filtrado entre las ramas de los árboles, el aroma suave y delicado pero embriagador que emanaba por doquier...

No recordaba cuándo pero sí recordaba cómo...y con quién.

Y allí, como en otros sitios similares, en plena naturaleza, quiso permanecer para siempre."

Do you feel it? The world is turning...



Hasta mañana.
Douceur

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